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 E D I T O R I A L

martes, 22 enero 2002 

















Convención del Mar  
Se trata de una cuestión de gran importancia en el ámbito mundial y que, en especial, interesa a los peruanos. La convención es un documento jurídico multilateral aprobado por la mayoría de los países del mundo y que comienza a regir las relaciones internacionales en lo referente a recursos marinos, minerales explotables de los fondos marinos, soberanía sobre mares cercanos a las costas y zonas económicas exclusivas que regulan la explotación de los recursos del mar por los países ribereños.
La convención considera que los recursos hidrobiológicos ubicados en alta mar, así como los recursos minerales de los fondos marinos, más allá de las 200 millas de los países ribereños constituyen un “patrimonio común de la humanidad” y, a partir de este concepto, se establece un conjunto de regulaciones destinadas a beneficiar a los países que por ser menos desarrollados no tendrán posibilidades de explotar dichos recursos.
Con respecto a los países ribereños, la convención establece un mar territorial de 12 millas –ampliando las tradicionales 3 millas– y una zona económica exclusiva de 200 millas, lo cual fue, en no poca medida, fruto de la labor profesional de destacados diplomáticos peruanos que trabajaron el tema a escala internacional.
Esto es así, porque la tesis de una soberanía sobre las 200 millas no fue aceptada en el ámbito internacional, y gracias a la convención se logró el reconocimiento universal de este punto de vista peruano. Algunos cuestionaron duramente el apoyo de diplomáticos, intelectuales y políticos a la convención, diciendo que se renunciaba a la soberanía sobre las 200 millas de mar territorial.
Esta crítica no tiene fundamentos muy sólidos por dos razones básicas: en verdad, el reclamo peruano sobre las 200 millas siempre fue un planteamiento de soberanía económica, es decir, se deseaba controlar los recursos pesqueros y minerales existentes en ese mar o bajo él. En término, los intereses del Perú van mucho más allá de las 200 millas.
Nos interesa qué pasará con la explotación de nódulos de manganeso, la cual podrá ser realidad en pocos años. Con esta convención recibiremos algún tipo de compensación económica si nuestros minerales quedan convertidos en no competitivos. Además, podríamos asociarnos para explotar los fondos marinos con la autoridad internacional que la convención estableció.
Así, es claro que debemos reflexionar acerca de este tema a partir de una visión más amplia que trascienda más allá de las fronteras peruanas, con una mentalidad que no participa del mundo globalizado.





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