Un reto: rescatar los talentos
Si les preguntáramos a los peruanos: ¿dónde se encuentra la tierra prometida que permita una mejor alternativa de vida?, muchos no dudarían en responder que está fuera de nuestras fronteras. Esa preocupante realidad fue destacada en una encuesta de Apoyo, que reveló que el 77 por ciento de los nacionales estaría dispuesto a irse del país. Mientras tanto, el Estado realiza intensos esfuerzos para revertir tal situación.
Un reciente informe técnico del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) revela que el movimiento migratorio de junio registró la salida de 84 mil 351 peruanos, cifra mayor en 7.2 por ciento a la de junio del año pasado, con Estados Unidos y Chile como los destinos preferidos. Se calcula hasta el momento en unos tres millones los connacionales que viven en el exterior, entre legales e ilegales. Casi todos abandonaron el suelo que los vio nacer para forjarse un porvenir en el extranjero, forzados por diversas situaciones, tanto sociales como políticas.
No todos viajan con la intención de trabajar. Existe una cantidad significativa de compatriotas que van al Viejo Continente para capacitarse y estudiar una carrera profesional en universidades del exterior. Solamente en junio de 2005 se observó la salida de seis mil 935 de ellos con destino a diversos institutos superiores de Europa.
El desenlace de la aventura individual es casi siempre feliz, aunque pocas veces el Perú recibe el beneficio que le corresponde por haber costeado la formación inicial de los talentos, a través de educación, servicios y otros. Los conocimientos que los jóvenes peruanos adquieren en casas de estudio foráneas por lo general no los aplican en el Perú, ya que la mayoría prefiere desempeñarse profesionalmente en naciones más rentables que la nuestra, en vista de lo restringido del mercado laboral.
De esta manera, se pierde un valioso material humano entre cirujanos, biólogos, ingenieros, arquitectos, administradores y demás profesionales que pudieron gestionar un bien social en el país. Esta situación resulta preocupante para cualquier país emergente como el nuestro, ya que es perjudicial que la inversión hecha en los jóvenes prácticamente se pierda y sólo produzca conocimientos y bienes para las naciones en que radican.
Ayuda para el retorno
Durante este año, solamente en Alemania se registraron 950 peruanos inscritos en varias universidades germanas. Muchos de ellos, al concluir sus estudios, trabajarán en diversas naciones de Europa, a causa de las ventajas ofrecidas o por desconocimiento de las plazas existentes en el Perú.
Hay entidades, como la Comisión Brandt, organismo cuyo objetivo es evitar la “fuga de talentos”, que elaboran una guía de ofertas laborales para profesionales que deseen trabajar en empresas ubicadas en el Perú. Manuel Santillán, director de proyectos de esta institución, manifiesta que existe gran interés entre los estudiantes peruanos en Alemania por retornar al país.
“Hablamos de 750 compatriotas inscritos en nuestros programas de reinserción laboral; lo que hacemos es ofertarles una bolsa de trabajo en la que puedan elegir empleos de acuerdo con sus carreras. Es factible para cualquier profesional formado y residente en Alemania acceder a estas ofertas de trabajo.”
La Comisión Brandt se concentra exclusivamente en Alemania, porque el Perú es segundo país latinoamericano con más estudiantes en universidades de ese país, dado que, por lo general, el tipo de migración en este caso es por motivaciones de carácter académico profesional, en comparación con la que se da hacia Estados Unidos, adonde mayormente se viaja por cuestiones laborales.
Esta ONG impulsada por la sociedad civil tiene previsto, además, un programa de subvención para la compra de equipos, debido a que los egresados universitarios y expertos que regresan al país con frecuencia no pueden aprovechar de modo óptimo sus conocimientos adquiridos en el exterior, por lo general sus nuevos puestos de trabajo carecen de equipamiento adecuado, en estos casos la subvención para la adquisición de equipos puede llegar hasta los 10 mil euros.
Sin embargo, Santillán destaca la importancia de la ley de retorno promulgada en marzo de este año, con el propósito de promover la reinserción de los talentos nacionales para que vuelvan a trabajar en su país. “Somos la única nación en América Latina que cuenta con una ley de retorno y ese es un gran logro, pero se debe implementar un reglamento para fomentar de manera más activa la reinserción laboral.” Cita como ejemplos los casos de China e India, donde los Estados otorgan, a los profesionales que retornan, incentivos tributarios y ventajas crediticias en la banca privada. “Lo que el Estado hace es incentivar a que estos profesionales vuelvan y armen sus propias empresas con créditos fáciles de obtener, de esta manera crean más puestos de trabajo en beneficio de sus países y de sus sociedades.”
Incentivar el regreso de muchos compatriotas que viven en el exterior se ha convertido en uno de los objetivos principales de este Gobierno; mientras otros países en vías de desarrollo también reaccionan para afrontar la fuga de talentos, que debilita las posibilidades del futuro.
Juan Celi Risco |