ESPECTÁCULO JOVEN POR TERCER AÑO CONSECUTIVO
Rostros de ilusión
Desde este año,
el proyecto Danza de
la Esperanza quedará
a cargo del Ballet
de San Marcos
El domingo 13 de noviembre fue una fecha inolvidable para los pequeños y jóvenes integrantes de Danza de la Esperanza. En el colegio Diocesano Buen Pastor, en la Urbanización Mercurio (Los Olivos), se concentró una expectativa inusitada. Un público absorto contempló las coreografías insólitas ofrecidas por 115 niños de familias residentes en los distritos de Los Olivos e Independencia.
El arte sensibiliza o al menos intenta hacerlo. Los menores, que se mueven en el escenario con suma destreza y solvencia, han encontrado en la danza no sólo una vía de escape a sus problemas. Por el contrario, hay un brillo en sus ojos que delata el bienestar que les ofrece el reconocimiento y el hecho de sentirse bien consigo mismos a través de una experiencia netamente artística y –quizás en un futuro cercano– profesional.
Danza de la Esperanza –proyecto auspiciado por el British Council, en coordinación con el Ballet de San Marcos– acoge y brinda nuevas oportunidades. Por ello, para mostrarnos lo mejor que tienen de sí mismos, se presentan hoy en el teatro Británico y el martes 22 en el auditorio Ella Dunbar Temple de la Ciudad Universitaria. En este último espacio, se inaugurará un nuevo sistema de iluminación escénica.
Una de las personas intensamente vinculadas a Danza de la Esperanza es Tamara Mc Lorg, directora del Dundee Dance Company (Scottish Dance Theatre), que desde 2003 lleva a cabo talleres de capacitación con el Ballet de San Marcos durante más de tres meses al año. Ella conoce bien a sus jóvenes danzantes y, junto al compositor Barry Ganberg, fueron los motores de esta iniciativa en los tres últimos años.
“Cuando llegué por primera vez a Lima para trabajar con el Ballet de San Marcos, nunca imaginé qué tan fabulosa sería la puerta que se abriría ante mí. Hoy puedo decir que es uno de los mejores proyectos en los que me he involucrado en mi vida. Y es fantástico que tenga un largo y real futuro”, asevera Mc Lorg.
La directora se refiere, así, a que ella ha concluido sus vínculos directos con el proyecto, que será asumido por el equipo del Ballet de San Marcos. En opinión de Mc Lorg, los profesores peruanos cuentan con los suficientes conocimientos, experiencia y habilidad para continuar solos con el proyecto. “Por mi parte, luego de tres años, siento que quedará un gran vacío en mi vida.”
“Los jóvenes que han participado son increíbles y realmente puedo ver cuánto han mejorado en todo este tiempo. Incluso, muchos chicos de la primera experiencia en Los Olivos hoy nos ayudan como auxiliares de enseñanza para sus compañeros de Independencia. Y pensar que un año antes lo único que hacían era correr por todos lados.”
Mc Lorg sabe de las notables cualidades de sus bailarines: sensibilidad y sensualidad, “algo que normalmente no he visto en otros lugares”. Éstas de seguro aflorarán hoy, a las 20.00 horas, cuando se abra el telón del teatro Británico (Bellavista 531, Miraflores) y los pequeños danzantes se deslicen por el escenario con las entusiastas coreografías “Whoopla” y “Solento”. Las luces brillan para todos.
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