Respuestas a argumentos que confunden a la opinión pública Mitos y creencias más frecuentes La Convención del Mar ha sido blanco de ataques de distintos grupos de presión que, sin haberla analizada, se lanzan a atacarla para bloquear su aprobación y generar resistencias en la opinión pública. Es claro que, finalmente, el Perú pierde sin una real discusión de los temas de fondo
1 Se trata de una convención que establece reglas sobre la soberanía y la explotación del mar de nuestras costas.
Son reglas totalmente compatibles con las que ya existen actualmente en el dominio marítimo, y no reemplazarán a éstas. Es decir, el Perú seguirá regulando todos los aspectos que hoy regula sobre exploración y explotación de recursos con la misma soberanía y jurisdicción. El Perú determinará la captura permisible y las cuotas de pesca, las vedas y si concede o no licencias de pesca y de exploración y explotación de otros recursos (gas, petróleo, minerales).
2 Somete la soberanía marítima, junto con la de los países suscriptores, al dictado supranacional de jurisdicciones extranjeras.
Falso. No hay una sola disposición de la convención que establezca eso. No habrá ningún dictado supranacional, porque el país ribereño es el que decide y regula todos los aspectos de exploración y explotación de recursos, y los aspectos de seguridad y defensa (militares). Sí se generaría la protección y el reconocimiento de los derechos mencionados para el Perú en el ámbito internacional.
3 Nuestro país no cuenta con la infraestructura naviera comercial ni económica que garantice un desarrollo pesquero sostenible, en tanto que las empresas internacionales, con sus inmensos barcos-factoría, depredarán nuestro mar.
El Perú decide y decidirá, siendo parte de la convención, si otorga o no licencias de pesca a embarcaciones extranjeras. La convención no implica que el Perú esté obligado a permitir el ingreso de esas embarcaciones. 4 El Perú quedaría inerme porque estaría sujeto al tratado.
El tratado reconoce la soberanía del Perú. Se seguirán aplicando las leyes del Perú, sólo que ahora éstas contarán con respaldo internacional. Además, es un tratado como cualquier otro, por lo que el Perú, de no estar conforme con el mismo como Estado parte, puede denunciarlo y dejar de ser parte. A la fecha, ningún Estado ha denunciado el tratado, y cada vez son más quienes se adhieren.
5 Artículo 3º de la Convemar: las 200 millas de mar soberano se reducirán a 12 millas. El tratado mutila el dominio marítimo del Perú y convierte las 188 millas en el condominio marítimo multinacional, llamado “zona económica exclusiva”, sujeta a un régimen regido por la convención y no por las leyes del Perú.
El Perú tiene 200 millas de dominio marítimo y las seguirá teniendo. Además, tendrá, dentro del dominio marítimo, 12 millas de mar territorial. No hay un solo artículo de la Convención que establezca un condominio multinacional. La zona económica exclusiva es justamente exclusiva del Estado ribereño, y sólo éste podrá regular la exploración y explotación de recursos vivos y no vivos dentro de las 200 millas.
6 No habrá posibilidad para que nuestro país se adhiera con reservas, porque lo prohíbe la convención: es un entreguismo total, absoluto e irreversible.
La convención admite declaraciones para armonizar la legislación interna con sus disposiciones. Aunque el Perú no necesita hacerlo, porque su Constitución fue redactada para poder ser parte de la convención, puede hacer la declaración para evitar cualquier interpretación errada al respecto. No hay un entreguismo, por las razones expresadas en las respuestas anteriores, y evidentemente, al ser denunciable el tratado, la sujeción a las condiciones de Estado parte es reversible.
7 No sólo perderíamos las 188 millas marinas, sino también nuestro espacio aéreo que corresponde al dominio peruano en las 200 millas.
El espacio aéreo, según el derecho internacional, sigue la suerte del marítimo. No se pierde el espacio aéreo.
8 No es verdad la versión de que la firma podría asegurar la delimitación marítima con Chile, puesto que la convención manda que en tal diferencia, los Estados se sometan a los tratados bilaterales que establecen sus límites. O procurar un arbitraje que solucione esas diferencias.
Los principios sobre delimitación marítima que forman parte de la posición peruana se encuentran en la Convención del Mar. La posición peruana se vería seriamente debilitada si invoca esos principios sin ser parte de esa convención contra un Estado que sí lo es. En cambio, esa posición se vería fortalecida si fuéramos parte de la convención.