Para el Perú,
es muy importante la aproximación a la gigantesca y
dinámica
economía de Asia.
Como es conocido, nuestro país integra
la cuenca del océano Pacífico junto con China;
desde hace siglo y medio, en el territorio nacional existe
una colonia de ciudadanos peruanos de ascendencia china. Este
grupo ha contribuido de modo notorio con nuestras expresiones
culturales. El Perú tiene lazos históricos con
China; ello se convierte actualmente en una enorme ventaja,
dada la situación objetiva de esta nación en
el mundo contemporáneo. En efecto, el coloso asiático
no sólo cuenta con la mayor población mundial
(más de 1,300 millones de habitantes con creciente
poder adquisitivo), sino que su inmenso territorio posee gigantescas
potencialidades para el desarrollo. En la actualidad, vive
una etapa histórica caracterizada por su acelerado
desarrollo económico, rápida modernización
y creciente importancia en la economía mundial.
Quienes recibimos educación con una perspectiva eurocentrista,
tendemos a ignorar que durante grandes períodos de
la historia de la humanidad –entre los siglos III antes
de Cristo y XVII de nuestra era– China fue el país
más avanzado del mundo. Si somos objetivos, el predominio
occidental sobre la humanidad es históricamente reciente;
de aquí deduciremos que nada impide que vuelva a ocupar,
a partir de las próximas décadas, el papel que
tuvo durante milenios.
Estar frente a la nación que emerge a un ritmo de crecimiento
acelerado para convertirse en la gran potencia de las próximas
décadas constituye una ventaja que debemos aprovechar.
En este sentido, países sudamericanos –como Chile–
tienen los mismos intereses que el Perú; ya que nuestros
vecinos dieron un paso hacia el gigante asiático, hacemos
bien en seguirlos. Un acuerdo de esta naturaleza tiende a
generar problemas con algunos sectores que se sienten afectados.
Algo similar ocurrió con los tratados que suscribimos
con Estados Unidos y con Chile; sin embargo, lo fundamental
constituye el vislumbre de las nuevas perspectivas que se
abren a los sectores más competitivos, que serán
los líderes de nuestro progreso de aquí para
adelante. |