Mujer, justicia
y desarrollo
Combatir la agresión contra la mujer y apoyar la maternidad responsable ayudarán a consolidar los
avances del siglo XX.
La defensa de los derechos de la mujer se encuentra vinculada directamente con el progreso social, económico y cultural que aspiran lograr aquellos pueblos donde el desarrollo es una promesa aún incumplida.
A lo largo del siglo XX, la humanidad vivió –en especial en las sociedades desarrolladas de Occidente– una de las transformaciones más profundas de la historia: el retroceso, paulatino pero constante, de los valores patriarcales como eje de las sociedades modernas.
En efecto, la conquista de los derechos políticos, la creciente incorporación a la vida académica y universitaria y la consecuente participación en el mundo laboral en cargos de mayor significación e importancia, se tradujeron en una creciente cuota de poder político para las mujeres. Incluso en naciones de una fuerte tradición patriarcal hubo lideresas que alcanzaron la dirección del Estado.
Nuestro país no vivió ajeno a estos cambios culturales y sociales, al punto que un peruano que volviera luego de cuatro décadas encontraría al país irreconocible, entre otras razones, por la presencia femenina en trabajos e instituciones que eran apreciados como reductos de masculinidad.
Hoy en día, debemos consolidar lo avanzado eliminando la violencia en su contra y facilitando las posibilidades de ejercer la maternidad responsable a quienes así lo requieran.
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