Hallazgo. Descubren un nuevo señorío preincaico al norte de Lima
La cultura Huacho
A comienzos de la década de 1990, un grupo de personas invadió un terreno en el que se sospechaba había restos arqueológicos. Buscando mantener a salvo nuestro patrimonio, este año se realizaron trabajos de rescate que arrojan sorprendentes resultados.
Restos se distinguen por caprichosa forma de entierro mortuorio
Cerámicos no muestran similitud con los de otras culturas prehispánicas
Ernesto Carlín (enviado)
ecarlin@editoraperu.com.pe
Los pobladores del asentamiento humano Los Pinos –antiguamente denominado Alberto Fujimori Fujimori– no cuentan con títulos de propiedad. Al encontrarse sobre zona arqueológica, se necesita para su formalización que un especialista realice trabajos de emergencia, a fin de evaluar y conservar lo que tenga valor patrimonial.
Con la idea de llevar a cabo esta labor de rescate llegó hace unos meses Rocío González, arqueóloga que ha participado en el proyecto Bandurria, a pocos kilómetros de allí, quien había sido contactada por el municipio provincial de Huacho. Según la evaluación hecha previamente por profesionales del INC, se juzgó que bajo este pueblo joven habría unas pocas piezas de valor y escasos entierros.
Sin embargo, la realidad es otra. Tanto así, que de los cuatro meses que se pensaban dedicar a las excavaciones, ahora se ha solicitado una extensión por más tiempo.
Sorpresa bajo la arena
Los miembros del equipo comandado por Rocío González escogieron ocho puntos para su labor. Creían que, al igual que otros parajes similares del Norte Chico, este había sido huaqueado hasta la saciedad y que era poco lo que se podría rescatar.
Grande fue su sorpresa cuando se toparon a diario con entierros que databan del intermedio tardío (entre los años 1100 y 1400 d.C.). Lo mejor de ello es que estaban prácticamente intactos, por lo que pudieron apreciar las caprichosas formas en que los antiguos peruanos colocaban los cuerpos de sus muertos.
No se trataba, como es usual en otros sitios del país, de solamente flexionar los cuerpos en posición fetal. Aquí hallaron a los muertos en complicadas posturas que incluían entierros de cabeza. Pero esa no es la única novedad que revelan las excavaciones.
La gran cantidad de cerámicos encontrados permite apreciar características singulares que los diferencian de otros sitios arqueológicos. Aunque reconoce que deben hacerse trabajos exhaustivos, la arqueóloga preliminarmente señala algunas características que distinguirían a la cultura huachana o cultura Huacho; por ejemplo, las formas caprichosas en que esta civilización enterraba a sus muertos.
Otra particularidad es el uso de barro no cocido para la cerámica, al igual que el empleo de extraños símbolos para la decoración. Desafortunadamente, no se han encontrado textiles debido a las condiciones climáticas.
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