SACRIFICIO. CIENTOS DE CUSTODIOS DEL ORDEN OFRENDARON SUS VIDAS EN DEFENSA DE NUESTRA DEMOCRACIA
Héroes de la Policía
Familiares de las víctimas agradecen reconocimiento .
Jefe del Estado ha propuesto que calles lleven sus nombres.
GISELLA SÁNCHEZ SIMBRÓN
gsanchez@editoraperu.com.pe
Hoy son reconocidos como los nuevos héroes de la historia –una historia dolorosa que segó sus vidas para siempre–, convirtiéndolos en los mártires de la Patria, pues le devolvieron al país la democracia y la paz en la que hoy vivimos.
En la larga lista de héroes figuran cientos de policías que entregaron sus vidas en el cumplimiento de su deber como miembros de las fuerzas del orden. Su misión era salvaguardar la seguridad de nuestra nación, que afrontaba por aquellos años la perversión del pensamiento maoísta-leninista, disfrazado por la lucha del poder para las clases oprimidas, bajo el rostro de Abimael Guzmán y toda la cúpula de Sendero Luminoso.
Pero las consecuencias fueron dramáticas. Estos valientes policías dejaron alrededor de dos mil 500 viudas y ocho mil huérfanos, según explica María López viuda de Landeo, presidenta de la Asociación de Viudas, Deudos e Impedidos Físicos de la Policía Nacional del Perú (PNP).
Ejemplos
María tenía 21 años cuando perdió a su esposo. Al suboficial Néstor Landeo lo mataron senderistas –estudiantes de la Universidad del Centro de Huancayo– de la manera más sanguinaria: le cortaron todos los dedos –uno a uno–, le arrancaron la lengua y le bañaron el rostro con ácido muriático. Era el 10 de marzo de 1989 y otros dos niños se quedaban sin padre.
Tiempos de barbarie absoluta. Día tras día, la Bandera del Perú yacía sobre los ataúdes de los mártires de la Patria. Las autoridades rendían un último homenaje a los caídos entregando el pabellón nacional a sus viudas y huérfanos. Hoy, muchos de ellos son jóvenes que tienen ilusiones y sueños.
Catherine Chávez Orejón tiene 18 años y quedó huérfana a los cuatro. Desde que tiene uso de razón, quiere ser policía del escuadrón Fénix. Asegura que es su vocación y que quiere servir al país como lo hizo su padre.
Para las esposas de los policías que cayeron abatidos por Sendero Luminoso, fue muy difícil afrontar una nueva vida, solas y con la enorme responsabilidad de criar a sus hijos sin el apoyo de sus esposos. Más aún, la pensión que recibieron en aquel momento no superaba –en muchos casos– los 600 nuevos soles.
Mientras la violencia arremetía con fuerza, las leyes en beneficio de los deudos de la Policía se iban derogando. Inicialmente, algunos deudos y discapacitados accedieron a programas de vivienda. Pero con el correr de los años, como resultado de las modificaciones y recortes presupuestales, los beneficios disminuyeron en forma considerable.
A la fecha, menos del 20 por ciento de viudas ha podido cobrar el reintegro de seguro de vida por el fallecimiento de sus esposos. El seguro equivale a 600 sueldos si el miembro de la PNP falleció entre 1987 y 1991. Pero si la muerte se produjo de 1992 en adelante, asciende a 15 unidades impositivas tributarias (UIT) del año respectivo.
Por aquellos años, las bajas eran tan numerosas que el presupuesto total del Ministerio del Interior no hubiera alcanzado para cumplir con todos los deudos. El pago, entonces, quedó pendiente. En la actualidad, la mayoría de los deudos afronta procesos judiciales con el fin de obtener dicho pago.
“Agradecemos el reconocimiento del país a la memoria de nuestros esposos, era algo que esperábamos hace mucho tiempo; pero al mismo tiempo consideramos que el reintegro del seguro de vida, pendiente hasta la fecha, es importante para la educación de nuestros hijos; con lo que cobramos no podemos darles lo que sus padres sí les hubieran podido dar”, manifiesta Hilda Tozcano viuda de Valladares.
“A nuestros hijos se les arrebató la posibilidad de compartir una Navidad con sus padres, un Día del Padre con ellos; por esa razón pedimos que no los olviden, ellos necesitan estudiar y muchas veces han sido frustrados en sus estudios por las pocas posibilidades económicas que tenemos.”
Reparación
La Comisión de la Verdad planteó la adopción de una política de reparaciones individuales y colectivas, simbólicas y materiales de resarcimiento por parte del Estado, con el fin de amenguar la situación critica en la que se encuentran ciertas “víctimas de la violencia terrorista”, en particular autoridades locales, funcionarios y servidores públicos, miembros de las Fuerzas Armadas y Policía e integrantes de las rondas campesinas y comités de autodefensa.
“Debemos analizar las reparaciones económicas. El sector reconoce los derechos de los deudos de la familia policial; muchas veces las normas nos ponen obstáculos, pero nosotros queremos evaluar caso por caso y sentarnos en una mesa común con los deudos del terrorismo”, sostiene Giselle Canales, asesora de la Secretaría Permanente de la Comisión de Derechos Humanos del Ministerio del Interior.
María López agrega que sus solicitudes incluyen también que se acaben las diferencias que existen entre los beneficios que reciben los deudos de las Fuerzas Armadas y los que se otorgan a los de la PNP.
La asociación de viudas pide, asimismo, la apertura de bolsas de trabajo en las instituciones del Estado para acoger a los huérfanos de la violencia.
El Gobierno publicó hace poco la relación de mártires de la Policía, FF AA y personal civil, víctimas del terrorismo.
De interés
Derechos de los deudos:
- Adjudicación de vivienda a título gratuito.
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Atención integral de salud a través del Fondo de Salud Policial.
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Exoneración del pago del Impuesto a la Renta.
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Deducción, de la base imponible del Impuesto Predial, un monto equivalente a 50 UIT en la vivienda ocupada por pensionistas.
Derechos de los hijos de las víctimas:
- Atención médica de emergencia en cualquier establecimiento de salud.
- Concesión de becas en planteles y universidades particulares a estudiantes que hayan perdido a sus padres o tutores.
- Beneficio de vacante en los procesos de admisión y programas de formación técnica de las universidades públicas.
Justo reconocimiento
Luis Gonzales Posada
Congresista de la República
Los miembros de las Fuerzas Armadas y Policía que enfrentaron a la subversión dieron sus vidas para que el terrorismo no avance. Dejaron viudas y huérfanos.
A ellos les debemos el mayor reconocimiento y gratitud. Por esa razón, la Comisión de Defensa del Congreso aprobó un anteproyecto de ley que crea el Día de los Defensores de la Democracia para que, una vez al año, se rinda un homenaje a todos ellos y a sus familias. El objetivo es que no los olvidemos y, por el contrario, los tengamos siempre en nuestro recuerdo.
Asimismo, tanto el Ministerio del Interior como el de Defensa deben reservar partidas presupuestales para que se les pueda entregar viviendas; también las respectivas reparaciones a los deudos y discapacitados de la Policía y miembros de las Fuerzas Armadas.
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