Aliada. para la gastronomía mundial se ha convertido en el acompañamiento indispensable de la buena mesa
Agua con cuerpo y sabor
Variedad de aguas en el mercado permite maridarlas con carnes. Existen aterciopeladas en boca y con sabores almendrados.
El agua de lujo es una moda en países como Estados Unidos y Alemania, a la que se acaba de incorporar España gracias a la aparición de las cartas de agua en muchos restaurantes y a la posibilidad de adquirir botellas exclusivas de agua cuyo precio puede llegar hasta los 20 euros (27 dólares).
Entre las marcas más selectas se encuentra Fiji Water, procedente de estas islas del Pacífico y conocida por ser la favorita de las estrellas de Hollywood en razón a su alto contenido en silicio, un mineral con efectos beneficiosos para el pelo y la piel.
Cameron Díaz, Jennifer Aniston y Tom Cruise han sido fotografiados con la botella cuadrada de plástico de Fiji Water, que en algunos restaurantes selectos de Londres y Nueva York se sirve en una funda plateada para presentarla de forma elegante.
Otras marcas de agua son puramente diseño, como la de Elsenham, de manantial inglés, rica en minerales y baja en sodio. En el mercado su precio se encuentra en 12 euros (16 dólares) y su mayor atractivo está en la botella, fabricada por la misma industria que trabaja para Chanel.
De hecho, su elegante diseño se asemeja al de un perfume, un estilo que también sigue Antipodes, de Nueva Zelanda, cuyo propietario, Simon Wooley, apostó por tener en su país un agua elegante como las que servían en los restaurantes europeos.
En esta línea está también la denominada 1 litre, de Canadá, ideada para hoteles de lujo, complejos turísticos y balnearios, cuya botella lleva un vaso integrado.
Muchas de estas aguas ofrecen importantes beneficios para la salud y otras incluso son una alternativa a las bebidas energéticas, como la OGO, que tiene 35 veces más oxígeno de lo habitual, lo que le hace perder en “sabor” pero ganar en efecto revitalizante.
Para otras marcas, la principal apuesta es su característico sabor o cuerpo para armonizar con platos y bebidas.
En este grupo se encuentra Cloud Juice, cuya botella encierra 9.750 gotas de agua pura de lluvia de Tasmania, Australia, aterciopelada en boca y de sabor algo almendrado y que se puede adquirir por 10 euros (13.5 dólares) la botella.
También está la escocesa Speyside Glenlivet que por su ligereza y suavidad, es la idónea para mezclar con un whisky de malta.
Para acompañar ensaladas y pescados, la favorita de los sumilleres es Lauquen, un agua procedente de la Patagonia argentina que además tiene un diseño muy atractivo para las elegantes mesas de los restaurantes de lujo de todo el mundo.
Los platos con carne también se pueden maridar con aguas potentes como Iskilde, procedente de un manantial de las montañas danesas.
De Sudáfrica, concretamente de la región vinícola de Paarl en Western Cape, procede Karoo, un agua muy equilibrada, de suave textura que acompaña muy bien las copas de vino mientras se disfruta de una comida o cena.
En el mundo de las aguas de lujo destaca la favorita de Luis XIV, el Rey Sol, Chateldon, la más antigua y famosa del mundo, pues se embotella desde 1650 en un envase con el símbolo del monarca francés, quien era tan aficionado a esta agua que creó un cuerpo especial, llamado Oficiales de la Copa de Caballo, para que la trajeran desde Auvergne hasta el Palacio de Versalles.
Cada año sólo se producen 700 mil botellas y es conocida como la Rolls Royce de las aguas, de la que Catherine Deneuve es una gran fan.
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