FOMENTO. ESPAÑOLA ANGÉLICA ZAPATERO SE ENCUENTRA EN LIMA por MOTIVO DEl SEMINARIO DE BNP
Mediadores para la lectura
Educación en diversidad cultural es tarea de integración.
La lectura puede valorarse más fuera que dentro de casa.
Giancarlo Stagnaro
gstagnaro@editoraperu.com.pe
Angélica Zapatero Lourinho es una documentalista y experta en ciencias de la información por la Universidad Complutense de Madrid. Ella se encuentra en Lima a raíz del Seminario Hispano Peruano de Bibliotecología e Información. Como parte de dicho evento, se efectuó el curso sobre didáctica y fomento de la lectura.
Dada su trayectoria en las políticas de fomento de la lectura (ha asesorado al ayuntamiento de Madrid y colaborado con Colombia), dialogamos con ella sobre su perspectiva de la lectura y los esfuerzos del Plan Lector en nuestro país.
¿Qué diferencias y similitudes encuentra entre el Plan Lector peruano y español?
–Hay bastantes líneas en común. La preocupación va por introducir la lectura en las escuelas, así como las nuevas tecnologías, la investigación de los profesores y la búsqueda que animen a los adultos y los niños por la lectura. Tal vez la diferencia venga por el estilo de vida: en España nos involucramos en esta vorágine de nuevas tecnologías, la educación a distancia y utilizando aulas virtuales. Es cierto que en los colegios debería implementarse la educación audiovisual. En Cusco vi un modelo de escuela pública muy tradicional, pero a la vez muy humana.
Un tema sobre la informatización es hasta qué punto se puede o no estimular la imaginación de los niños...
–La estimulación es la base de todo progreso. En Madrid, nos encontramos con casi 5 millones de migrantes en nuestro país con alfabetos diferentes. Nos preguntamos cómo integramos a estas personas en una convivencia: pasar de una multiculturalidad a una interculturalidad. Sólo eso se puede conseguir en una segunda generación, cuando han recibido la cultura de los padres y se han educado en la sociedad de acogida.
¿Cómo hacer para que la lectura tome parte en esta articulación social que usted ha mencionado?
–En Madrid, el gobierno regional ha creado una cultura de la lectura. En las escuelas, la lectura es más o menos obligatoria como instructiva, pero en realidad no se debería obligar a nadie a leer. Por tanto, hay que buscar la diversidad de los alumnos dentro de la propia escuela para ajustar los textos que más se adecuan a ellos y no obligar a todos a leer, por ejemplo, El Quijote en su versión más tradicional a los 7 años, porque eso es espantoso. No puedo asegurar que mi opinión sea válida en este punto: es cierto que es necesario tener una biblioteca en la familia, pero porque surge y no porque hay que tenerla. Ahora, es más importante contar con la biblioteca fuera, ya que se adquiere la costumbre de ir, sacar el libro, leer y devolverlo. Todo empezaría por la biblioteca escolar.
El problema acá es que mandar a alguien a la biblioteca implica castigarlo...
–Lo mismo ocurre en España. Cuando un profesor no es querido por sus compañeros, le quitan la docencia y lo ponen en la biblioteca. Nosotros –como profesionales de la información y la documentación– intentamos hacer ese cambio de mentalidad en las administraciones y en las personas que dirigen organizaciones. En el sistema educativo se hace una metodología por unidades didácticas, se incorporan clases teóricas y prácticas, y eso hay que cumplirlo. El profesional coge el manual de procedimientos y se acabó. Eso evidentemente va en contra de cualquier tipo de sentimiento. La lectura no sólo es placer, sino que abre la mente y se logran comprender mejor las cosas. Por ejemplo, un buen músico es un buen matemático. Si la persona no es capaz de comprender un texto, no puede desempeñarse en los trámites cotidianos y se margina.
De interés
Últimas fechas del seminario
1) Hoy, a las 16.00 horas, Angélica Zapatero dicta la charla Los mediadores culturales, claves para la animación de la lectura en niños y adolescentes.
2) Participarán en el panel Ernesto Yepes, Eduardo de la Cruz Yataco y Ruth Alejos.
3) La cita es en el auditorio de la Biblioteca Nacional (avenida De la Poesía 160, San Borja).
La labor del intermediario cultural
“Son personas con nivel académico adecuado (no digo elevado) con experiencia en las culturas que quiere integrar, capaz de comprender sus valores culturales y los de la otra sociedad. Intento llamar la atención de que esa figura del mediador cultural que asesora al migrante en la legalidad se incorpore ala escuela –al igual que los docentes, pedagogos y psicólogos– para que ayude a la familia a integrarse y a los escolares a comprenderse. Pienso que eso es muy importante para el caso peruano por su enorme diversidad cultural.”
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