PENDIENTE. ES DEBER DEL ESTADO FORTALECER AL FITEL
El acceso rural a las telecomunicaciones
Es obligación promover la expansión de las comunicaciones en el país. Coadyuvará a romper aislamiento y exclusión de poblados pobres.
Alberto Ferrand Noriega
Defensoría del Pueblo
En una visita itinerante de la Defensoría del Pueblo a los distritos de Ichuña, Lloque y Chojata, de la provincia de Sánchez Cerro, en Moquegua, entre el 8 y el 12 de mayo de 2006 diversos ciudadanos presentaron sus quejas por la falta de acceso efectivo a los únicos teléfonos rurales de sus zonas. Los locales donde operaban estaban cerrados durante el día, debido a que los pobladores que los administraban se encontraban en el campo realizando sus actividades agrícolas.
La población solicitaba que se garantizara el cumplimiento de un horario de atención diaria o que se reasignasen los teléfonos en el mismo anexo a otro “poblador anfitrión”, que mantuviera un acceso efectivo al servicio. Efectuadas las gestiones correspondientes con la empresa responsable del servicio, finalmente se reubicaron los teléfonos de los anexos de Luco y Curo, del distrito de Lloque, y se decidió monitorear de cerca el teléfono del anexo de Coroise.
Estos problemas de acceso efectivo y muchos otros de calidad del servicio son padecidos diariamente por los peruanos y peruanas de las áreas rurales. Muchos otros recorren en promedio seis kilómetros, equivalentes a 60 cuadras, para realizar una llamada telefónica. Por eso es deber del Estado fortalecer el Fondo de Inversión en Telecomunicaciones (Fitel), un activo de todos los peruanos para el subsidio de las telecomunicaciones ahí donde no es rentable el servicio comercial, optimando su funcionamiento y garantizando su transparencia e independencia política.
La exigibilidad de los derechos de tantos peruanos y peruanas a la comunicación y al desarrollo pone de relieve la obligación del Estado de promover la expansión de las telecomunicaciones hacia las áreas rurales. Nuestro compromiso como sociedad es llevar en el mediano plazo las telecomunicaciones a muchos más poblados rurales y romper su aislamiento y exclusión, haciendo realidad el enunciado de la Ley de Telecomunicaciones al establecer que el derecho a servirse de las telecomunicaciones se extiende a todo el territorio nacional para promover la integración de los lugares más apartados de los centros urbanos.
La exigibilidad del derecho a la comunicación y al desarrollo exige del Estado promover la expansión de las telecomunicaciones.
Cifras y datos
El Fitel y Telefónica (conforme a su contrato de concesión) han expandido el servicio.
15% creció el servicio de telefonía en las localidades sin conexión detectadas en 1993 y casi todas son capitales de distrito a escala nacional, pero aún falta muchas más.
US$ 90 millones aproximadamente cuenta el Fitel al 1 de agosto de 2006.
De ellos, sólo el 14 por ciento es destinado a proyectos en ejecución y un 48 por ciento corresponde a proyectos que esperan que el SNIP los declare viables.
En 2004 y 2005 no hubo un incremento en el número de centros poblados financiados por el Fitel, no obstante que existían ingresos disponibles en el fondo.
De interés
Retos pendientes
1) Es preciso entender la brecha que existe entre los que tienen y los que carecen de estos servicios.
2) La comunicación trae beneficios complementarios al poner las bases para transformar una economía de subsistencia a otra de desarrollo en términos culturales, sociales, educativos, económicos, de participación ciudadana, representación política y seguridad.
3) Pero lo más dramático es que las telecomunicaciones contribuyen eficazmente a salvar vidas y atender oportunamente emergencias diversas.
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