La OEA y el Perú
A inicios de esta semana, se celebró una reunión de cancilleres de las naciones que integran la Organización de Estados Americanos (OEA); a partir de este hecho, consideramos pertinente efectuar unas breves reflexiones de fondo acerca de esa organización y su relación con los intereses de nuestro país.
En términos históricos es necesario referir que la OEA fue, en cierto modo, heredera de la Unión Panamericana, institución por la cual Estados Unidos buscó oponerse al intervencionismo colonialista de las potencias europeas y, en la coyuntura de las décadas de 1930 y 1940, a la influencia del fascismo en este continente. La OEA nació cuando se iniciaba la guerra fría, tras la proclamación pública de la “doctrina Truman”, que buscaba frenar la expansión del comunismo mediante la estrategia mundial de la contención.
Dado el contexto mundial, en la organización regional se impuso como fuerza dominante el objetivo estratégico de Estados Unidos: hacer que los países de América Latina y el Caribe fueran sus aliados en la contención del comunismo. Desde esta perspectiva dominante, no era de extrañar que las cláusulas democráticas quedaran en letra muerta al ser aceptables las dictaduras cuya política exterior resultaba pronorteamericana y su modelo económico, liberal.
El fin de la guerra fría cambió las cosas: a partir del nuevo panorama internacional, la defensa colectiva de la democracia se convirtió en un factor de importancia fundamental, que ha sido tema de debate y de importantes decisiones por parte de la organización a partir de la aprobación de la Resolución 1080, a inicios del decenio pasado.
Un aspecto central de nuestra organización regional es que América Latina y el Caribe están del lado de la única superpotencia del planeta. Paradójicamente, nuestros países pueden y deben utilizar esto a su favor.
Es necesario trabajar de modo constructivo en el seno de la OEA.
|