ORDEN. RECOLECTORES DE RESIDUOS INORGÁNICOS SE FORMALIZAN EN VILLA MARÍA DEL TRIUNFO
Reciclaje de vida
Plan se ejecuta en Nueva Esperanza, Tablada de Lurín y José Gálvez.
Material se recoge casa por casa y vecinos participan en el proyecto.
Percy Buendía Quijandría
pbuendia@editoraperu.com.pe
La Municipalidad de Villa María del Triunfo, la Asociación Atocongo y el Consorcio Ciudad Saludable se unieron para dar forma a un proyecto que busca reducir la contaminación ambiental y hacer que familias de escasos recursos económicos cuenten con ingresos que les permitan la subsistencia.
El denominado Programa de Segregación en la Fuente y Recolección Selectiva se ejecuta en los sectores de Nueva Esperanza, Tablada de Lurín y José Gálvez, del mencionado distrito, en los que 25 recicladores que antes trabajaban de manera informal hoy lo hacen debidamente capacitados.
Pero para que este plan tenga éxito se tienen que articular esfuerzos, de tal manera que no caiga en un saco roto. Así, en las zonas de Tablada de Lurín y Nueva Esperanza se visitó a cerca de dos mil 500 familias para hacerles conocer del proyecto y colaboren con las personas que pasen a recoger los residuos que se puedan reciclar.
La meta, explica Yunuik Tuesta, coordinadora de Ciudad Saludable, es llegar a 10 mil hogares de las tres zonas de Villa María antes mencionadas en el período de duración del proyecto (2007-2008).
El trabajo es simple. Los recicladores debidamente vestidos (con uniforme, gorro, lentes, mascarillas, guantes y botas) y sus triciclos pasan cada día por una determinada zona, recogen el plástico, cartón, papel o vidrio que les guardan los vecinos y los llevan a los compradores de estos materiales.
La rutina se repite y en cada jornada de trabajo obtienen un promedio de 15 nuevos soles. Lo que busca el programa, refiere Tuesta, es darle un valor agregado a la labor de los que participan en él.
El objetivo es que a mediano plazo cuenten con un centro de acopio, donde funcionen un molino y una prensa para trabajar el material que recogen, junten grandes cantidades de artículos reciclables y obtengan más ganancias, explica.
Otro beneficio que se logra mediante el proyecto es que la población del distrito mejora la limpieza de sus barrios y casas, por consiguiente reduce los riesgos de la salud pública y la contaminación ambiental, por el manejo adecuado de sus residuos sólidos.
Comités
La participación de los vecinos no queda sólo en entregar los materiales que se puedan reciclar al personal formalizado. Va más allá, pues se trabaja en la formación de tres comités vecinales de vigilancia ambiental, precisa la representante de Ciudad Saludable.
Estos grupos organizados de moradores se encargarán de vigilar que los recicladores y camiones recolectores de basura de la comuna de Villa María del Triunfo pasen en los días establecidos, para garantizar la buena marcha del citado plan ambiental.
Se calcula que por día se producen cinco toneladas de material reciclable en las tres zonas antes señaladas, que se recogerán cuando el plan esté en su máxima actividad, con la participación plena de los vecinos. En esta primera fase la recolección alcanza el 30 por ciento.
Los Tigres de Tablada y Las Águilas de Nueva Esperanza, las dos asociaciones de recicladores formalizadas, tienen una gran tarea. Ellos se suman a la de José Gálvez que en estos días la bautizan con un nombre especial.
En todo caso, a los tres grupos la calle los espera. Sea en medio del calor o el frío, su contribución en la lucha contra la contaminación ambiental y la preservación de los recursos naturales no espera.
Lo que busca el programa es darle un valor agregado a la labor de los que participan en éste.
De interés
Beneficios
1) Al reciclar botellas y frascos viejos o rotos se puede fundir y remodelar el vidrio ilimitadamente sin que pierda calidad. Así se consume menos energía, pues el vidrio se funde a una temperatura inferior que la mezcla de arena, sosa y cal, necesaria para producir vidrio por primera vez.
2) Cuando reciclamos una tonelada de vidrio ahorramos una tonelada y media de arena, sosa, cal y 135 litros de petróleo. Una tonelada de vidrio equivale a dos mil botellas.
3) Se puede evitar la tala de 2.5 árboles si cada persona recicla el papel que usa al año. Para una tonelada de papel nuevo se talan entre 15 y 20 árboles.
4) En el proceso de reciclaje de papel se consume y conta-mina menos agua. Para producir una tonelada de papel nuevo se contaminan 90 mil litros de agua.
Algo más
Ciudad Saludable tiene como objetivo formar una asociación del Cono Sur que reúna a 300 recicladores de Villa María del Triunfo, San Juan de Miraflores y Villa El Salvador.
Cifras
- S/. 1,300 aproximadamente, es el costo del equipamiento de cada reciclador, incluyendo el triciclo.
-
7 instituciones educativas han comprometido su participación en el proyecto de cuidado ambiental. Dos en Tablada, tres en Nueva Esperanza y dos en José Gálvez.
-
1,000 recicladores, por lo menos, se calcula que trabajan en los distritos del sur de Lima.
Datos
Para tener en cuenta:
• Los restos de fruta y verdura se descomponen en una semana.
• El papel se descompone de dos a cuatro semanas.
• La lata de aluminio se descompone de 200 a 500 años.
• Algunos plásticos se descomponen en 600 años.
• Las botellas de vidrio duran un tiempo indefinido.
• El pucho o colilla de cigarro se descompone en 50 años.
Historias verdaderas
Él trabajaba como vigilante en un mercado de Villa María del Triunfo hasta que, hace cinco años, lo despidieron. Entonces, Eleuterio Violeta decidió incursionar en el reciclaje de residuos inorgánicos; su esposa, María Caritamari, lo secundó en esta nueva tarea. Después de todo, no había muchas opciones que escoger.
Su periplo los llevó hasta un botadero en Tablada de Lurín donde, con riesgo a su salud, comenzaron a recoger el material que luego pudieran vender en los puntos de reciclaje de la zona. Con cinco hijos que mantener la tarea era ardua.
Esta informalidad duró hasta que les ofrecieron la posibilidad de formar parte del proyecto de Ciudad Saludable. Hoy agradecen a las organizaciones involucradas en el programa por la oportunidad brindada.
Una historia similar es la de Pablo Napancca Arteaga (54), este hijo del distrito de Capilla Norte, provincia de Castrovir-reyna, Región Huancavelica, que andaba con sus costales a cuestas hasta que encontró un aviso del proyecto y se interesó en participar.
Atrás quedaron sus estudios de Salud Oral en el Instituto Carlos Cueto Fernandini de Comas, así como sus trabajos de panadero, en un taller de mecánica y en una fabrica de pilas. Hoy empuja su triciclo.
|