NOS FALTA LIBRAR EL GRAN DEBATE CONSTITUCIONAL
Buscando el orden continental (IV)
Fernando Calle Hayen. Abogado
En el artículo anterior (III) comentamos a Jellinek y el sistema parlamentario en relación con nuestro espacio y tiempo con la esperanza de encontrar solución al frecuente problema de legitimidad y mejorar el contrato social de los pueblos.
América Latina tiene que decidirse a librar el gran debate sobre si optamos por un sistema parlamentario o mejoramos el que hemos creado basándonos en otras experiencias e ideas propias. Al respecto, creo que a esa discusión podemos alcanzar la alternativa de reducir el período del mandato legislativo y combinar mejor las facultades presidenciales con el control político, desarrollando el constitucionalismo para evitar el exceso de poder o su mal uso. Para ello, es fundamental también otorgar verdadera autonomía al órgano judicial, e incluir en ella una mejor composición y calidad de magistrados. Difícil no es: se requiere ordenar el sistema y tener voluntad política.
En la mayoría de nuestros países el mandato legislativo de la cámara política es de cuatro o cinco años: México, tres años; Chile, Ecuador y Brasil, cuatro; Bolivia, Uruguay, Venezuela y Perú, cinco. Por lo general, a partir del tercer año –a veces antes– los representantes pierden legitimidad y empieza a sentirse insatisfacción y descontento en el ciudadano contribuyente, lo que genera, además, una mortificación interna con su espíritu democrático, que siente como si estuviese con una camisa de fuerza e impotencia al no poder hacer nada frente a estos mandatos. Ello resulta peligroso porque esta frustración, en muchos casos, empieza a expresarse en las calles, lo que ha generado conspiraciones o pedidos de asambleas constituyentes, aunque la originalidad no esté presente en el cambio.
Entre otros temas, aquí está el debate, pues se produce un sentimiento antisistema que, a veces, se aleja de lo razonable y del tiempo en que se vive, sin que ello implique que el cambio no sea necesario. Este asunto está en manos de los políticos que se encuentran en el poder, que muchas veces no entienden o no quieren entender que la democracia aún es frágil y que hay que construirla con el pueblo. La pobreza y la carencia de civismo por la falta de práctica democrática y la escasa comunicación con los gobernantes es caldo de cultivo para la frustración y la violencia, que en estos tiempos también son estimuladas por el narcoterrorismo.
AVANCES CONCRETOS EN TOCACHE
Etanol, biodiésel y medio ambiente
Walther Cuya Espinoza. Periodista
La conservación del medio ambiente es tan importante no solo para los que vivimos en este bendito país, sino para el mundo entero, por el simple hecho de que la conservación de la humanidad está en juego y no es el argumento de una película de ficción ni un tema para tomar a la ligera. Esto es una realidad y tenemos que afrontarlo creando conciencia en los niños, adolescentes, jóvenes, adultos de todos los sectores, sin excepción, para que cada uno contribuya en el mantenimiento de nuestro hábitat.
Orientado a ese problema del siglo XXI es que expertos de todo el mundo se han reunido para analizar sobre el alarmante calentamiento que está sufriendo la Tierra, encontrar la manera de darle solución inmediata, urgente, porque es una amenaza latente, y si ahora no le encontramos el remedio, después nos lamentaremos.
Científicos han alertado que en diez años el nevado Pastoruri, de la Región Áncash, sobre la Cordillera Blanca de los Andes de Huaraz, sufrirá el deshielo total por efecto del calentamiento del medio ambiente. Es una advertencia por tomar en cuenta. La considerada “Suiza peruana”, que atrae a turistas nacionales y extranjeros sobre todo por los nevados, donde el esquí se ofrece como parte de distracción a los visitantes y sirve como escenario para la práctica de los amantes de este deporte, quedaría reducido a solo piedras si no se hace nada.
La preocupación parte no solo de las autoridades. Tenemos el caso de Tocache, donde funciona sobre un radio de 30 hectáreas una planta de etanol, que en un futuro cercano reemplazará a la gasolina. Una gran medida. La proyección es llegar a las 100 hectáreas, para cubrir el mercado nacional, contribuyendo a contrarrestar la contaminación. En esta localidad también tienen proyectado reemplazar el petróleo por el biodiésel. Ya están sembrando caña especial, así como palma aceitera, para la fabricación del combustible.
Obtuvo mala fama por ser centro del narcotráfico, pero en la actualidad está orientada a borrar esa imagen construida a partir del narcotráfico, que operó buen tiempo en esa zona de la Selva peruana. Tocache merece una oportunidad, y ellos procuran dárselas. ¿Y cómo? Recurriendo a cultivos alternativos para reemplazar el de la coca.
SE EVALÚA CREAR SUBSISTEMA PARA ESTOS CASOS
Justicia y violación a menores
Julio Avellaneda Rojas. Abogado*
Consorcio Justicia Viva
El presidente del Poder Judicial, Francisco Távara Córdova, ha señalado que se evaluará la creación de una subespecialidad para atender los procesos penales por el delito de violaciones sexuales o similares, en agravio de menores y adolescentes. Como se sabe, las violaciones a niños, niñas y adolescentes es un problema grave y extendido en todo el país. En los años 2005 y 2006, por ejemplo, los casos por violencia sexual a niños, niñas y adolescentes atendidos en los Centros Emergencia Mujer (CEM) del Mimdes suman 4,652. Otra cifra importante ofrecida por el Mimdes nos señala que en el Perú se producen 30 violaciones diarias a niños, niñas y adolescentes, es decir, hay más de una violación por cada hora. Si se hace la proyección de esta cifra, tenemos que, al año, se producen alrededor de 10 mil 800 violaciones.
Ante esta grave y penosa realidad, la acción del Poder Judicial, el Ministerio Público y la Policía Nacional ha sido (y continúa siendo) deficiente. Si tomamos como referencia los años que van desde 2002 hasta 2005 tenemos que el promedio de personas privadas de libertad por violación a niños, niñas y adolescentes bordea los 2 mil 600. Esta cifra representa un porcentaje reducidísimo en relación con el número de violaciones que se perpetran cada año en nuestro país. Dicho en otras palabras, la capacidad de respuesta del sistema de justicia frente a este grave problema social es insuficiente.
Niños y niñas desfilando ante la sede del Poder Judicial, acompañados por autoridades edilicias y miembros de la sociedad civil exigiendo lo que, sin duda, es justo, esto es la severidad y la celeridad en la aplicación de las penas es, no hay que olvidar, sólo un aspecto de un problema mucho mayor. La iniciativa que tuvo a bien anunciar el presidente del Poder Judicial, de crear un subsistema especializado, se convertiría en una respuesta o solución parcial al problema, si la misma no va acompañada por las previsiones y estudios que hagan eficiente y probable la solución planteada.
Por ejemplo, nos parece de singular importancia que la medida vaya acompañada por una mejora en la eficiencia del despacho judicial, lo cual implica una serie de factores: en primer lugar, se debe contar con magistrados capacitados en este tipo de casos, lo que, además, ha sido uno de los reclamos puntuales hechos llegar por los niños, niñas y adolescentes, ya que para nadie es sorpresa que los magistrados desconocen, o parecían desconocer, la normatividad vigente, que establece penas muy severas a los violadores o abusadores sexuales, como la cadena perpetua. En segundo lugar, se debe asegurar la presencia de magistrados probos, comprometidos y sensibilizados con la labor judicial por realizar.
En tercer lugar, se debe tomar especial atención hacia la prevención y sanción de la corrupción en todos los niveles del despacho. Si somos intolerantes ante este mal, con mayor razón debemos serlo cuando está de por medio la violación sexual a un niño, niña o adolescente. En cuarto lugar, se debe contar con personal multidisciplinario adecuado para el tratamiento judicial de este tipo de casos. En quinto lugar, se debe proveer la infraestructura (local, equipos y materiales) que permitan un trabajo expeditivo. Además de lo anterior se debe asegurar lo siguiente: (i) control del razonamiento judicial en las sentencias; (ii) predictibilidad de las sentencias; (iii) cumplimiento de los plazos procesales; (iv) cumplimiento de todas las manifestaciones del derecho a un debido proceso.
Estas medidas deberían tomarse en el ámbito de cualquier despacho. Sin embargo, si se trata de crear una nueva sala, como mínimo, deben asegurarse estos requisitos, pues, de lo contrario, no tendría ningún sentido la medida.
Por otro lado, consideramos que la creación de este subsistema especializado debe comprender la atención de casos en el ámbito nacional, asegurando juzgados especializados en todos los distritos judiciales del país y la creación de salas especializadas itinerantes que recorran todos los distritos judiciales.
Los puntos mencionados son sólo algunos de los muchos que se deben tener en cuenta para llevar a cabo una medida como la anunciada por el presidente del Poder Judicial. No hay que olvidar, por otro lado, que la respuesta judicial a un problema tan grande está destinada al fracaso si es que no se ve complementada con medidas en otros niveles. El abuso y la violación sexual a niños, niñas y adolescentes es un problema que exige ante todo políticas públicas de prevención, lo que implica información, capacitación, lucha contra la pobreza, lucha contra las drogas y el alcohol, el hacinamiento, entre otras medidas; en los que, junto con la Defensoría del Pueblo, la Policía Nacional, las Demunas, la Codaesi, también debería tomar parte el Poder Judicial.
LA LIBERTAD Y SUS LÍMITES
Cal y arena mediática
Arnaldo Guadalupe
Periodista
La presión hacia la libertad de prensa y las empresas de comunicación tienen diferentes matices en distintas zonas del mundo. La publicidad, el poder y los negocios moldean la línea editorial de los medios. Éstos, como toda empresa, necesitan hacer rentable el negocio, lamentablemente, una oportunidad para los que ostentan más poder político o económico.
Una prueba evidente del “tercermundismo” político la tuvimos hace poco en Venezuela, cuando Chávez cerró RCTV; una típica estrategia de un gobierno dictatorial con características propias de un imperialismo, régimen que Chávez tanto critica. De todas sus diabluras, ésta es una de las más graves, pues ha causado la notable antipatía y protesta de la sociedad civil y la clase política internacional.
En Rusia
La presión a los medios de comunicación y a periodistas no ha variado respecto a los años de dictadura comunista. La gigantesca empresa estatal del gas, Gazprom, ha ejecutado progresivamente la adquisición de medios de comunicación opositores a las exageraciones políticas de Vladimir Putin. Diarios y televisoras han sido adquiridas por el Estado con el fin de bloquear opiniones contrarias a la mano dura de Putin y a sus afanes electorales. Otro claro ejemplo de este caos mediático es el asesinato de Ana Politkovskaya, una periodista cuyos reportajes llevaron a juicio a varios militares rusos por atentar contra derechos humanos en Chechenia. El crimen, hasta el momento, quedó impune.
En Holanda y Bélgica
Un reality show generaba polémica desde Holanda. El país con más libertades en el mundo anticipaba la producción de un programa que sometía a pacientes que necesitaban un riñón a un concurso cuyo premio era la obtención del órgano donado por una persona desahuciada. El Show del Donante terminó siendo una farsa que sólo pretendía crear conciencia en la gente para acelerar la cifra de donaciones.
Mientras en algunas naciones hay un complot contra libertades básicas como la información o la expresión, hay otras que gozan de suficiente libertad que incluso la televisión se procura licencias que pasan la línea dispuesta por la legislación mediática.
la historia hoy
¿Y ese Rushdie? ¿Escribe?
Ernesto Carlín. Crítico
Hace pocos días, coincidiendo con su cumpleaños número 60, el escritor Salman Rushdie recibió la orden de caballero del Imperio Británico. No pasaron pocas horas para que, por un lado, se viera este honor como una reivindicación por los años que tuvo que pasar escondiéndose por la sentencia de muerte que le declaró el ayatolá Jomeini, y por otro, se interpretara el nombrarlo “sir” como una provocación al mundo islámico.
Entre la avalancha de declaraciones y noticias –incluso pronunciamientos oficiales por parte de países musulmanes–, escasas líneas se dedicaban a Los versos satánicos, libro que generó la polémica alrededor de él. Pero, más allá de eso, pocas palabras se dedicaban a hablar del resto de su obra literaria.
Como se recuerda, el 14 de febrero de 1989 Jomeini proclamó la fatwa –edicto religioso instando a darle muerte– en contra de Rushdie e inclusive puso precio por su cabeza. Desde ese lejano día, el nombre de Salman Rushdie es asociado invariablemente con esta condena.
Cerca de dos décadas después de la intolerante fatwa de Jomeini, es triste constatar que el ayatolá, en cierta medida, triunfó. El líder religioso iraní tuvo como objetivo que no se leyeran los “blasfemos” textos de Rushdie, y, por lo poco que se comentan en prensa, parece que lo logró.
Se ha olvidado fácilmente que Salman Rushdie no era cualquier escritor cuando dio a prensa Los versos satánicos a fines de la década de 1980. Ya a comienzos de esa misma década, el escritor nacido en la India había sorprendido a la crítica con Los hijos de la medianoche, tal vez su trabajo más celebrado.
Poco importa qué escriba este artista angloindio. Muchos lo leerán, si es que lo hacen, buscando en su obra alguna nueva polémica religiosa, persiguiendo la clave para despertar la intolerancia. La sombra de Los versos satánicos y la polémica que generó han hecho que se pierdan verdaderas joyas.
Por ejemplo, su primer libro después de su sonado problema con el mundo islámico, Harún y el océano de las historias, es una deliciosa reflexión sobre la inspiración. Pero, ¿cómo podría competir por la atención del gran público las aventuras de un niño en un mundo de fantasía, con una novela donde se hace alusión a Mahoma irrespetuosamente?
Una de las primeras obras de Rushdie es la novela Vergüenza. En ella, al hablar del protagonista, señala que había sido tan opacado por sucesos ajenos a él que se había convertido en un personaje secundario de su propia historia. Gracias a Jomeini, se puede decir que a la obra de Rushdie le está pasando lo mismo.
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