DISCREPANCIAS POR SEPARADO
Relaciones Perú-Chile
Ántero Flores-Aráoz Esparza
Abogado
En los últimos días escuchamos voces altisonantes, tanto en Chile como en el Perú, relacionadas con la cartografía aprobada por nuestro país, que grafica el límite exterior –sector sur– del dominio marítimo peruano. En buena cuenta, lo que sería el límite marítimo entre los dos países.
En Chile alzaron vuelo los halcones denostando la posición peruana, y en el Perú alzaron vuelo los cóndores denostando, a su vez, a los cuestionadores del sur.
Pongamos las cosas en su verdadera dimensión. Chile, Ecuador y el Perú, actuando en conjunto, declararon como su dominio marítimo la extensión del océano Pacífico paralela a sus costas, y por 200 millas. Hasta allí todo claro. El problema surge cuando hay que determinar desde qué puntos costeros se comienzan a medir las 200 millas.
Algunos se preguntan por qué existe problema con Chile y no con Ecuador. Muy sencillo, nuestro planeta Tierra no es plano, es una esfera, o si lo quieren más simple, la Tierra es redonda.
En el límite terrestre costero entre Ecuador y el Perú se encuentra cercana la línea ecuatorial, que divide los hemisferios en Norte y Sur, de donde la proyección de la línea medida desde Ecuador como desde el Perú es igual, ergo, sin problema.
Al ser la Tierra redonda, y más al sur para el límite costero entre Chile y el Perú, cuando Chile proyecta su línea el Perú reclama que invade su dominio marítimo. Del mismo modo, cuando el Perú proyecta su línea hacia el mar, Chile reclama que invade su dominio marítimo. Por ser la Tierra redonda, al proyectar la línea divisoria marítima hay evidente superposición. Para ser más claros, parte de la soberanía marítima pretendida por Chile es la misma reclamada por el Perú, y viceversa. En ello radica la dificultad.
El artículo 54 de nuestra Constitución establece que el dominio marítimo del Perú comprende el mar adyacente a sus costas, así como su lecho y subsuelo, hasta las 200 millas marinas medidas desde las líneas de base que fija la ley. La Constitución ordena que por ley se establezcan las líneas de base, y así fue que, aunque con demora, la Ley Nº 28621 definió las líneas de base a partir de las cuales se mide la anchura del dominio marítimo peruano hasta la distancia de las famosas 200 millas.
El 12 de agosto se publicó el DS Nº 047-2007-RE, por el que se aprueba la cartografía para graficar el dominio marítimo del Perú en su límite sur. No se trata de una carta que olvide la superposición de área pretendida por Chile y el Perú, sino que, con honestidad, transparentemente la muestra. Sin sorpresas, la Constitución ordenó en 1993 sancionar la ley, y la ley ordenó en 2005 la preparación de la cartografía, que recién se acaba de aprobar. Nada escondido, todo claro y cristalino.
Chile hizo lo propio en 2000, con el mismo derecho que el Perú acaba de hacerlo, y como existe evidente superposición, obviamente, hay un problema.
Las dificultades entre países civilizados y que quieren la paz no se solucionan ni con gritos ni con bravatas, sino dentro de los mecanismos que el derecho internacional público provee en los tratados internacionales. Como, lamentablemente, ambos países no se han podido poner de acuerdo directamente, el Perú se ha reservado el derecho de recurrir a un tribunal internacional como es el de La Haya, y ello es bueno, pues, se cede la búsqueda de una solución a un ente que tendrá que actuar con imparcialidad y sujetándose al derecho, lo que no impedirá que en el camino se reencuentren las partes en una solución armoniosa, pacífica y equitativa, que se supone es lo que todos queremos.
Mientras tanto, las otras facetas de la relación peruano-chilena no deberían ser afectadas, y hacen bien los dos países en mantener el tema del límite marítimo en cuerda separada.
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