TESTIMONIOS. PISQUEÑOS NO SE RINDEN ANTE EL DESASTRE Y SE LEVANTAN DE SUS ESCOMBROS Terremoto no los detiene - Se organizan con apoyo de Construyendo Perú y limpian calles
- Familias desean ser partícipes del proceso de reconstrucción de Pisco
[Pisco, Cinthia Velarde, enviada especial] Todos ponen el hombro para levantar a Pisco de sus escombros. Después de pasada la jornada de horror, las familias pisqueñas se han organizado y salen a las calles para limpiar y reconstruir sus barrios. El empeño y las ganas son de todos.
Desde muy temprano, cientos de personas con el casco puesto, guantes, máscaras antipolvo y escoba en mano salen a barrer y sacar los pequeños escombros dejados por las máquinas excavadoras.
El objetivo es contribuir a que Pisco recupere en algo el atractivo que mostraba a los visitantes hasta las 18.39 horas del miércoles 15.
La familia Fuentes Arias-Mendoza está convencida de que sí se puede recuperar la belleza y la magia de Pisco, a pesar de la adversidad y de haberlo perdido todo como otros cientos de damnificados de esa ciudad sureña.
Su casa, ubicada en la urbanización La Alameda, se desplomó por el terremoto y su barrio quedó destruido.
De ahí que Marlene Fuentes Arias, una mujer morena de imponente figura, decidió inscribir a su familia en el programa Construyendo Perú para tener la oportunidad de solventarse económicamente y ser partícipes del proceso de reconstrucción y de transformación de Pisco.
Sus hijos no están en Pisco. Emma y Carlos, de 19 y 21 años de edad respectivamente, estudian en Lima en un instituto superior. Por eso, dice tener razones suficientes y de peso para seguir luchando.
Marlene se levanta muy temprano. A la siete de la mañana convoca a la gente de su barrio, entre ellos cinco integrantes de su familia, al trabajo: un grupo de 25 personas vestidas rigurosamente con casco blanco, guantes especiales y máscaras antipolvo sale “a poner orden”, como dice ella. “No vayan a flojear que hoy debemos terminar por lo menos una cuadra”, agrega con convicción.
El desafío es grande, porque en el barrio San Juan de Dios, donde están listos para trabajar, todas las casas quedaron destruidas.
Junto con ella se encuentra su sobrino, Manuel Quispe Arias, de 18 años, alias “el palomilla”, quien muchas veces hace perder los papeles a su tía cuando la llama “la jefa”.“A mi tía no le gusta que le digan jefa, sino mamita; pero yo le digo jefa, porque es toda una generala cuando pone orden y disciplina”, expresó el chiquillo lleno de polvo, pero con gran esperanza de ver a Pisco reconstruido y grande de nuevo.
50% ya tiene iluminación pública
El 50 por ciento de la ciudad de Pisco ya tiene iluminación pública, mientras que el 20 por ciento de los centros de abastos está funcionando, al igual que algunas fábricas de la provincia de Pisco como Aceros Arequipa, entre otras, señaló ayer el alcalde provincial de Pisco, Juan Mendoza Uribe.
Destacó que el hecho de que algunas fábricas de la provincia de Pisco retomen sus procesos de producción, permite a sus trabajadores reanudar sus labores habituales, con lo cual la normalidad vuelve poco a poco a la ciudad.
El alcalde indicó a RPP que en estos momentos se realiza una evaluación de los daños y adelantó que existen más de 17 mil viviendas que están en calidad de inhabitable, por lo que tendrán que reconstruirse.