BALANCE. 60 por ciento DE EFECTIVOS PNP DE PISCO PERDIÓ SUS CASAS POR SISMO
Policías organizaron
los primeros rescates
- Muchos antepusieron socorrer a heridos antes que buscar a sus familias
- Local de comisaría se
derrumbó por tragedia y hoy edifican nueva sede
Víctor Véliz (Enviado especial)
No lo pensó dos veces y tumbó de una patada la puerta del cuarto de la comisaría de Pisco, donde su esposa había quedado atrapada. La tierra, aquel 15 de agosto, todavía temblaba y los gritos desesperados de la gente en la plaza de Armas se filtraban fácilmente hasta los oídos del comandante José Antonio Muñoz Rodríguez, jefe de la delegación policial pisqueña.
“Los efectivos hacían labores cotidianas, cuando el terremoto empezó a sacudir las instalaciones con brusquedad. Pensé en mi esposa, fui a sacarla y luego agrupé a mi equipo al frente para iniciar los rescates. Todo estaba oscuro, había mucho polvo, el panorama era caótico”, recuerda el oficial.
Entonces, mientras observaban las viviendas caerse como castillos de naipes empujados por el aire, se organizaron las brigadas de rescate: una hacia la calle Bolognesi, otra a San Martín, Callao, Bulevar, y a otras más.
Aquella noche fueron salvadas de los escombros alrededor de 250 personas. La tarea resultaba ardua por la poca visibilidad. Los muertos eran colocados en la plaza. “No había comunicación, y entre las ocho y nueve de la noche empezó el rumor del maremoto, y el caos volvió a empezar, la gente corría de un lado a otro, había que tranquilizarla. Recién a la medianoche contactamos a la Policía de Ayacucho para que nos apoyara.”
El tiempo pasaba como en una pesadilla y los efectivos empezaban también a preguntarse por sus familias. Uno encontró fallecida a su esposa, otro perdió a su padre en Chincha.
“El 60 por ciento de policías quedó con la casa destrozada y un 30 por ciento reportó daños parciales. En toda la provincia tenemos 110 efectivos, aquellos que en ese momento estaban de vacaciones se pusieron a disposición”, revela el oficial PNP.
Local quedó inhabitable
El local de la comisaría de Pisco tampoco fue ajeno a la tragedia y sufrió daños irreparables. Ya fue declarado inhabitable. “Nos informaron que en cuatro meses tendremos la nueva comisaría.”
Pese a todo, el comandante no tiene dudas de que Pisco retornará pronto a la normalidad. Duele menos ahora que su esposa le haya dicho que olvidó a su familia esos primeros días, por organizar los rescates.
|