En caÌda. Hollywood registra a la fecha sucesos bochornosos que involucran a sus mÀs queridas figuras Estrellas sin luz
- Owen Wilson es
el último caso que remeció la farándula
- Britney Spears
tambien llevó
su carrera al abismo
La historia del actor Owen Wilson y su intento de suicidio no es la única que nos ha mostrado cuán bajo puede caer una estrella. En el último tiempo hemos visto cómo Whitney Houston o Britney Spears, dos superestrellas de la música, han estado metidas en líos de drogas y alcohol que han llevado sus carreras a profundos abismos sin salida. Sumado a esto, lo de “nuevas” famosas como Lindsay Lohan y Amy Winehouse no es para nada prometedor, ya que con poco tiempo en el show business han acumulado más escándalos que otras personalidades que han lidiado por años con las luces, señala el portal Terra de Chile.
En vista de esto, lo de Wilson parece ser una historia más de cómo la fama tiene un duro costo para la vida de personas que pasan de ser tan normales como cualquiera a estar en la cima del mundo, una cima a la que cuesta mucho ascender, pero de la que no cuesta nada caerse.
Cuando la contagiosa canción “Baby One More Time” comenzó a ocupar los primeros lugares de los rankings mundiales, todos creyeron que su intérprete, una pueblerina adolescente de nombre Britney Spears, sería la clara sucesora de la reina del pop Madonna. Con su estilo bailable y “popero”, Spears conquistó al mundo y llegó a ganar un premio Grammy en la categoría Mejor Canción Bailable por su sencillo “Toxic”, vendiendo más de cien millones de copias de sus cuatro discos de estudio en el mundo.
No obstante, estando en la cumbre de la música internacional, Spears comenzó lo que sería su camino al desastre cuando a fines de 2003, y recién estrenando su cuatro álbum InThe Zone, sectores conservadores de EE UU la acusaron por los contenidos sexuales explícitos de sus letras: la cantante había dejado de ser la virginal Britney.
Luego de su primera polémica, la intérprete de “Oops! I Did It Again”, volvió una y otra vez a ocupar portadas por sus escándalos. Primero fue su matrimonio con su mejor amigo Jason Allen Alexander en Las Vegas, donde los dos estaban tan borrachos que al otro día anularon el compromiso. Y después de aquello, que puso en evidencia la loca vida nocturna de Britney, la cantante se enamoró de uno de sus bailarines, Kevin Federline, con quien se casó el 18 de setiembre de 2004, teniendo a su primogénito en 2005 y a su segundo hijo en 2006, poco antes de que se divorciaran.
Durante estos años, la depresión posparto que comenzó a afectar a Spears, principalmente debido a la pérdida de su escultural figura, la llevaron a alejarse de los escenarios, a beber en exceso junto a amigas como Paris Hilton, a mostrarse en público sin ropa interior, a raparse completamente en una peluquería, a golpear un auto de un paparazzi con un paraguas y a una infinidad de hechos que finalmente llevaron a la princesa del pop a ser la princesa de los escándalos.
Hoy, Britney quiere volver y está preparándose para lanzar el 13 de noviembre su quinto álbum, del cual ya se filtró en Internet el sencillo “Gimme More”, y que promete letras tan candentes como “porque soy fría como el fuego, baby, y caliente como el hielo, si alguna vez has estado en el cielo esto es el doble de bueno”. Lo suficiente para que Britney merezca una segunda oportunidad y vuelva a su trono.
De diva a indigente
Hija de Cissy Houston, prima de Dionne Warwick y ahijada de Aretha Franklin, el futuro de Whitney Houston era el de una superestrella de la canción. Desde sus comienzos en 1985, la cantante se ubicó con sus sencillos en las listas de la revista Billboard. Sin embargo, en 1992, y luego de protagonizar la cinta El Guardaespaldas junto con Kevin Costner, llegaría el verdadero ascenso de Houston al cielo de las estrellas. Su interpretación de “I Will Always Love You” como parte del soundtrack de la película se convirtió en uno de los sencillos más vendidos de la historia, y junto con ello, su performance de I Have Nothing fue nominada a los Premios Oscar en 1993.
Whitney estaba en la cima cuando en 1992 contrajo matrimonio con Bobby Brown. Lo que podría haber sido una feliz unión fue el inicio de los problemas de Houston, donde se acusaba a Brown de golpearla y a Whitney de ser adicta a las drogas.
Ganadora de seis premios Grammy, Houston se internó muchas veces en clínicas de rehabilitación, terminó con su infeliz matrimonio con Brown y, pese a que hace un par de años se temió por su vida, cuando estuvo encerrada en su mansión rodeada de basura y viviendo como indigente, hoy está dispuesta a volver con un nuevo disco el próximo año.