Modelo para la reconstrucción
La determinación gubernamental de presentar a Hualcará como símbolo de una rápida reconstrucción debe ser evaluada por la ciudadanía a partir de algunos hechos objetivos.
En primer lugar, cuando una colectividad sufre una tragedia general los ánimos suelen caer y la moral se torna baja; en segundo término, debemos considerar que para lograr el objetivo de una reconstrucción exitosa es indispensable un claro sentimiento de que la comunidad podrá obtener éxito en su tarea; finalmente, para que se eleve la moral de las poblaciones afectadas, un modelo o símbolo suele constituir un elemento importante.
Esta decisión se ha tomado en un momento importante en el que, si bien se levantan las bases para un proceso de reconstrucción serio, los pobladores afectados observan el panorama con una lógica y natural impaciencia, y reclaman en forma insistente rápidos resultados.
Intentar inmolar la eficiencia en el altar de la celeridad sería una actitud irresponsable, porque sacrificaría la esencia en aras de los aplausos momentáneos; por ello, lo que las autoridades pretenden hacer al presentar un modelo de rápido proceso de reconstrucción es mostrar a las poblaciones afectadas –en los hechos– que es factible emprender este proceso.
Debemos, asimismo, hacer una reflexión dirigida a nuestros colegas de otros medios de comunicación: la tarea de informar se centra en la inmediatez, los comunicadores nos referimos a los acontecimientos del momento, lo cual es lógico debido a que se trata de la esencia de la comunicación. La dificultad se presenta cuando una situación aún no resuelta deja de ser noticia para ser reemplazada por otros acontecimientos que –en no pocas ocasiones– carecen de trascendencia social.
En consecuencia, situaciones como la reconstrucción de la zona dañada por el último terremoto deben ser parte del interés de los medios de comunicación en tanto no culmine el proceso de reedificación, lo cual significa una etapa de mediano plazo.
Mantener un interés en la situación de las poblaciones perjudicadas por el pasado sismo constituye un deber para los comunicadores sociales, y nunca está de más reiterar que la manera de informar acerca de estos hechos ha de ser responsable, colocando en primer lugar el interés de los pueblos víctimas de una tragedia.
Un modelo de rápida reconstrucción servirá de ejemplo y mostrará que es posible alcanzar los objetivos propuestos.
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