Petróleo y gas natural
El Perú está en camino de retornar a su condición de país exportador de petróleo. Las ventajas económicas, financieras y de seguridad jurídica en el país hacen posible que los inversionistas petroleros vean con grandes posibilidades de éxito arriesgar su capital en la exploración de hidrocarburos, actividad, por lo demás, sumamente aleatoria.
En este orden de ideas, el presidente Alan García Pérez presidió ayer la ceremonia de suscripción de 18 contratos con diversas empresas extranjeras transnacionales y una nacional para explorar petróleo y gas natural por un monto de inversión de 600 millones de dólares en esta etapa. Se desarrollará en un área que comprende a diez regiones situadas desde la costa norte hasta la costa central, selva norte, selva central y Sierra.
Ello avala y consolidará la descentralización con el ingreso de los recursos que les corresponda.
Lo cierto es que por primera vez se firma este número de contratos de exploración y con tan importante monto de inversión. De producirse los hallazgos petrolíferos y de gas natural previstos, sin duda alguna, se cumplirá el deseo del Jefe del Estado cuando afirmó: “Aspiro a que en 2011, el Perú recupere su sitio agigantado de exportador de petróleo.”
Con ello, el país dejaría de ser una nación dependiente del “oro negro”, ya que a la fecha importa una gran cantidad de petróleo para el consumo interno. Al incrementar la producción de éste por encima de lo que se consume, la diferencia estará destinada a la exportación, con lo cual aumentarán los ingresos para el erario nacional, es decir, para todos los peruanos, de acuerdo con una justa y oportuna redistribución mediante los gobiernos locales, regionales y central, en estricto cumplimiento con la política de descentralización y desconcentración del actual régimen.
A la fecha, con estos 18 contratos mencionados se ha suscrito un total de 24, que, en términos generales, auguran el éxito que todos los peruanos debemos esperar con ilusión y esperanza de que el país tiene un futuro promisorio y que exige la buena voluntad de concertación y acuerdo con el fin de lograr el progreso y desarrollo nacionales que nos merecemos.
La exportación de hidrocarburos avala y consolidará la descentralización con el ingreso
de los recursos que les corresponda.
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