La agenda pendiente
Con la aprobación del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y con la futura concreción de tratados similares con otras naciones del orbe, el Perú da un paso importantísimo para su desarrollo. Sin embargo, estamos solamente ante el primer paso en este esfuerzo titánico de incorporarnos a la lista de las naciones que enfrentan con éxito los retos de un mundo globalizado y que enrumban con paso seguro a su desarrollo económico, social y político.
La apertura de nuevos e inmensos mercados para nuestros productos obligará a nuestros empresarios a encontrar aquellos nichos de mercado en los que podemos ser competitivos a escala mundial, a tecnificarse y a emprender la conquista de los difíciles mercados internacionales. La pregunta obvia es si el Perú está preparado para ello.
Nuestros recursos naturales, el orden fiscal alcanzado, nuestra estabilidad económica, el sostenido crecimiento del PBI, la buena imagen que empezamos a proyectar como país y la creciente capacidad de nuestros empresarios, pueden contarse en el lado de nuestros activos; pero nuestro alto grado de informalidad, el poco respeto a las normas legales, el pésimo nivel de nuestra educación, nuestro deficiente sistema de justicia, la corrupción y la creciente y perniciosa actividad de los “perros del hortelano”, que ha descrito recientemente el presidente de la República, Alan García Pérez, son sólo algunos de los inmensos obstáculos que tendremos que vencer en los próximos años para estar en condiciones de aprovechar las singulares oportunidades que se nos presentan en este momento.
Dato
La apertura de nuevos e inmensos mercados para nuestros productos obligará a nuestros empresarios a encontrar aquellos nichos de mercado en los que podemos ser competitivos a escala mundial. |