NECESIDAD DE UNA ADMINISTRACIÓN EFICAZ
Uso eficiente de recursos
En un país como el nuestro, acostumbrado al reclamo permanente por la falta de financiamiento para emprender obras de desarrollo, resulta una lamentable paradoja conocer que este año que termina en pocas horas, ninguna de las instituciones públicas, gobiernos regionales y locales logró ejecutar el 100 por ciento de los recursos asignados por el Estado para inversiones.
Una paradoja que sin duda plantea la urgencia de desplegar mayores esfuerzos para lograr una mayor eficiencia en el uso de los recursos del Estado. Se cuenta con los recursos, pero se adolece de una gestión adecuada para el buen uso de los mismos. ¿Qué es lo que está fallando?, ¿qué necesitamos para que no se pierdan las oportunidades de invertir en desarrollo, con planes, proyectos y propuestas acordes con las necesidades de la población?
Según un informe de la Comisión de Presupuesto del Congreso, con datos al 20 de noviembre, sólo tres ministerios superaron el 50 por ciento de su ejecución presupuestal (de la Mujer, Trabajo y Transportes). Mientras que en el otro extremo, instituciones como la Defensoría del Pueblo, el Ministerio del Interior, Ministerio Público y Cancillería, así como las carteras de Defensa y Justicia no llegaban al 25 por ciento de ejecución.
Vistas así las cosas, resulta incomprensible para el ciudadano común ver cómo es que las instituciones públicas o gobiernos regionales demanden partidas adicionales cuando sus niveles de ejecución son tan bajos. ¿Trabas burocráticas o insuficiencia de proyectos de desarrollo necesarios impiden el uso racional de los recursos estatales?
Las demandas básicas de desarrollo en el área urbana y rural de las regiones son por todos conocidas y de lo que se trata es de viabilizar la inversión en los sectores que más lo requieren. Si la falta de proyectos es uno de los problemas, los gobiernos regionales, locales y las instituciones deben aprovechar el concurso de los colegios profesionales y convocar recursos humanos calificados para apoyar esta tarea.
El tema no es nuevo y en su oportunidad el propio Presidente de la República anunció que canalizaría este apoyo. Los cambios a la actual estructura presupuestal incluirán sanciones a las instituciones que no hagan buen uso de sus recursos para inversiones, pero esta propuesta podría cristalizarse en no menos de dos años. No esperemos medidas impositivas para ejercer el derecho a utilizar responsablemente los recursos que tanta falta hacen al país.
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