Gas y desarrollo
Para los peruanos, el gas debe apreciarse como un auténtico regalo de Dios si pensamos en la coyuntura mundial, caracterizada por temas como el calentamiento global y la elevación inaudita de los precios del petróleo debido a causas ajenas al manejo económico de nuestro país.
En efecto, el uso abusivo de combustibles como el carbón y el petróleo es una de las causas centrales de la peligrosa situación en la que vive la humanidad en estos difíciles tiempos en que el ser humano, en su esfuerzo por dominar la Tierra y colocar la naturaleza a su servicio, amenaza con destruirla. El gas en cambio es un carburante “limpio”, es decir, sus efectos negativos son muchísimo menores.
Otra de las virtudes del gas es su bajo precio, lo cual significa que aquellos vehículos cuyos propietarios optaron por un combustible que, además de ser limpio, tiene un menor precio disfrutarán de un ahorro. Este hecho implica un beneficio individual y también para la sociedad en su conjunto, gracias a la menor emisión de gases que tienen un efecto en el incremento del calentamiento global.
La exagerada subida del valor del petróleo tiene causas diversas: la inquietud política en zonas del planeta donde, de modo coincidente, se encuentran grandes yacimientos de este hidrocarburo; los efectos económicos de la intervención militar de Estados Unidos en Irak; el crecimiento acelerado de las gigantescas economías de China e India, importadoras netas de petróleo en cantidades crecientes.
Como se aprecia, los motivos fundamentales de la elevación del precio de esta materia prima son ajenos a lo que ocurre en el Perú. Debemos añadir, antes de terminar, que si vemos estos hechos con perspectiva histórica podremos distinguir que es positivo el incremento en los precios del crudo, ya que ello acelerará los esfuerzos a favor de la puesta en práctica de opciones energéticas que no generen los efectos negativos que produce el petróleo.
La mayor utilización de gas y de un combustible limpio, que además es renovable, como el etanol debe incentivarse con la finalidad de frenar la emisión de gases que dañan el medio ambiente y contribuyen al calentamiento global, un proceso que perjudica en forma directa a nuestro país.
Debemos incentivar el uso de combustibles limpios y a precios accesibles.
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