Indiana Jones lee el código Da Vinci
El cazatesoros Benjamín Franklin Gates (Nicolas Cage) vuelve a las andadas. Si en la anterior entrega de La leyenda del tesoro perdido se mezclaba al tesoro de los templarios con los fundadores de Estados Unidos, ahora toca el turno de la búsqueda de El Dorado y el fin de la Guerra Civil norteamericana, todo ello sazonado con la historia familiar del protagonista.
La cinta empieza con los antepasados de Gates tratando de descifrar un mensaje en clave en 1865. Por rocambolescas razones, este hecho se relaciona con el magnicidio a Lincoln y un misterioso tesoro. Ya en la actualidad, un inescrupuloso sujeto (Ed Harris) acusa al tatarabuelo del protagonista de traidor a la patria, lo que genera una carrera por encontrar el oro, lo que, según la enrevesada lógica del film, demostraría la inocencia de la familia Gates.
De una película no se espera necesariamente aprender historia, pero al menos se le debe exigir un poco de coherencia interna. Ese requisito no lo cumple esta producción. La trama termina convirtiéndose en una excusa para mostrar desenfrenadas persecuciones en Londres y otras locaciones famosas, y uno que otro efecto visual. A esto se suman diálogos trillados y un dudoso trasfondo conspirativo. A pesar del buen ritmo de algunas escenas, esto no salva de considerarlo un filme fallido. Según se desprende del final, una tercera entrega amenaza con concretarse.
Ficha técnica
La leyenda del tesoro perdido 2. Dirigida por Jon Turteltaub
Actúan Nicolas Cage, Jon Voight, Harvey Keitel, Ed Harris,
Diane Kruger y Justin Bartha.
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