Alerta. Consumo de sustancias ilegales se concentra en jÓvenes
Batalla contra las drogas
Devida llama la atención para mejorar los procesos de rehabilitación.
Más de 30 mil peruanos se inician cada año en el consumo de la cocaína.
Walter Carrillo Sánchez
wcarrillo@editoraperu.com.pe
A los 12 años, "Raúl Z" se inició en el consumo de drogas, fumando marihuana con sus amigos de barrio en Villa El Salvador. Vivía con su abuela y una tía después que sus padres también drogadictos lo abandonaran a su suerte. La marihuana fue el primer peldaño de un largo camino hacia el abismo. Pasó por PBC, cocaína y éxtasis en un corto tiempo. A los 16 años, "Raúl Z" ya era un consumidor experimentado.
Su abuela no podía más y llamó al Centro de Información y Educación para la Prevención del Abuso de Drogas (Cedro) pidiendo ayuda. Ellos fueron en busca del adolescente y de inmediato comenzaron un proceso de rehabilitación en el hospital Hermilio Valdizán.
Cuando “Raúl Z” se enteró que sus padres habían sido drogadictos, una tenue luz lo animó a evitar enterrarse en vida en ese submundo. Dos años después, el joven está rehabilitado.
Pero no todos tienen la fuerza interna para dejar las drogas. Sólo el 30 por ciento de consumidores de drogas logra rehabilitarse, luego de someterse a intensivos tratamientos para superar su adicción. Lo dicen las cifras que manejan Cedro y la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida). Esta publicó hace unas semanas la Tercera Encuesta Nacional de Consumo de Drogas en Población General del Perú 2006.
“El porcentaje son los promedios que se maneja en la región y también en Estados Unidos o Europa”, explica el jefe del programa Lugar de Escucha, de Cedro, Milton Rojas. “Estas cifras también son una llamada de atención de Devida para mejorar los procesos de rehabilitación en el país”, agrega.
Inicios de cuidado
La encuesta revela también que anualmente 30,249 peruanos se inician en el consumo de cocaína. De ellos, el 50 por ciento se vuelve adicto. El reporte establece también que el 32 por ciento de los peruanos que presentan adicción a la cocaína son menores de 25 años.
El informe, de carácter nacional, revela que el consumo de drogas ilegales se concentra principalmente en los adolescentes y jóvenes: el grupo de 12 a 18 años registra la más alta tasa de consumo en todas las sustancias ilícitas, seguido del grupo de 19 a 25 años.
La edad de inicio más baja del consumo de marihuana se ubica en los 11 años, seguida del consumo de pasta básica de cocaína (PBC), a los 12. En cocaína, la edad de inicio se sitúa en los 14 años y en los inhalantes, a los 12 años.
La más baja edad de inicio del consumo de estimulantes se registra en los 10 años de edad: una de cada cuatro personas que han usado alguna vez estas sustancias manifiesta haber empezado a usarlas entre los 10 y 17 años.
En el caso de los tranquilizantes, la edad de inicio más baja se ubica en los 8 años: el 25 por ciento de las personas que manifiestan haber usado estas drogas alguna vez en su vida, se inició cuando tenía entre 8 y 19 años. El 50 por ciento de los usuarios de tranquilizantes, sin embargo, comenzó a consumirlos entre los 20 y 34 años de edad.
La dependencia
Las declaraciones de consumo de alcohol entre hombres y mujeres tienden a aproximarse. Puede decirse que por cada tres varones que registran consumo de bebidas alcohólicas en el último año, existen dos mujeres que reportan lo mismo. Sin embargo, las diferencias de consumo entre uno y otro sexo resultan mayores en el caso de drogas ilegales como marihuana, la cocaína y la PBC: el consumo de marihuana y cocaína es cuatro veces mayor en los hombres que en las mujeres. En lo que respecta a la PBC, la diferencia resulta mucho más amplia todavía. No ocurre lo mismo con los inhalantes. En este caso, las mujeres aventajan ligeramente a los hombres. En relación con el éxtasis, ambos géneros registran una similar prevalencia de consumo.
Los resultados de la encuesta señalan que más de medio millón de personas presentan signos de dependencia al alcohol. En el caso de la marihuana, cuatro de cada diez usuarios han empezado un cuadro de dependencia; y en cocaína, uno de cada dos.
Mientras las declaraciones de consumo de alcohol entre hombres y mujeres tienden a aproximarse, el consumo de drogas ilícitas –marihuana, la cocaína y la PBC– es cuatro veces mayor en hombres que en mujeres.
Algo más
Las familias menos integradas tienen 34 veces más posibilidades de contar con un miembro consumidor de PBC.
Rehabilitación en marcha
Existen varias alternativas para atender a los pacientes farmaco-dependientes y someterlos a rehabilitación. Entre ellas figuran el Centro Juvenil de Ñana, los hospitales Hermilio Valdizán y Víctor Larco Herrera, así como la consejería que brinda Cedro (presencial, vía internet y por teléfono).
Cedro atiende anualmente más de dos mil casos relacionados con el consumo de drogas. De ellos, más del 35 por ciento logran reinsertarse en los programas de rehabilitación.
Milton Rojas señala que a diario reciben entre 40 y 50 llamadas de personas solicitando ayuda o consejos para superar el problema con las drogas.
En el caso de Cedro, explica, los pacientes son motivados y sometidos a evaluaciones psiquiatricas y psicológicas, además de ser inducidos a adoptar un rol protagónico frente a su enfermedad, para luego ser conscientes de la importancia de seguir un programa de tratamiento.
“Esto contribuye a fortalecer la decisión de internarse y completar el tratamiento. La familia debe tomar conciencia de aprender a convivir con la enfermedad para obtener respuestas más adecuadas”, aconseja el especialista.
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