Salud y prevención
Es común que la mayor parte de los entendidos en cuestiones vinculadas con la salud señale que un error constante en las políticas de muchos países es centrar los esfuerzos oficiales en directrices curativas, descuidando todo lo relacionado con la prevención.
A partir de esta idea, podemos considerar positivas las afirmaciones del ministro de Salud en el sentido de que dará especial énfasis a los aspectos preventivos por encima de lo curativo.
Debemos entender que primar la curación de enfermos supone descuidar lo que siempre debió ser el aspecto cardinal: la prevención. Esta última ataca la posibilidad de que un grupo humano contraiga enfermedades; para ello es necesario efectuar campañas de vacunación y dar a los pobladores, en especial a los pobres, condiciones de nutrición y saneamiento que no los hagan vivir en situaciones propicias para adquirir gérmenes.
Se requiere, por ejemplo, vivir en condiciones mínimas de higiene, es decir, con acceso al agua potable y poder no solo lavarse antes de comer, sino hervir el agua, con lo que se evita que ingresen al organismo gérmenes que pululan en el líquido elemento.
Otro factor esencial es la difusión de hábitos básicos de higiene, así como la posibilidad de que, sobre todo los niños, tengan un nivel de nutrición que los haga resistentes a los organismos patógenos.
Se trata de cuestiones que corresponden a diferentes sectores del Ministerio de Salud; sin embargo, no creemos sensato paralizar una política que podría ser muy beneficiosa para decenas de miles de peruanas y peruanos en situación de pobreza, por cuestiones de tipo administrativo y burocrático. Es necesario plantear una cuestión tan importante, desde el punto de vista humano y social, como la salud orientada de modo preferente hacia la prevención como un asunto multisectorial en el cual participen diversas oficinas del sector público.
Consideramos que un aspecto tan fundamental como la orientación de la salud hacia lo preventivo debe ser llevado a la práctica como una política coordinada entre varios sectores de nuestro aparato estatal.
Debemos ver la orientación preferente de la salud hacia lo preventivo como una política coordinada entre varios sectores.
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