ORLANDO IZQUIERDO “EL TIGRILLO”, artista plÁstico
Un recorrido demasiado humano
Muestra rinde tributo a César Vallejo por 70 años de su muerte.
El mensaje de los cuadros está ligado al pensamiento del poeta.
Giancarlo Stagnaro
gstagnaro@editoraperu.com.pe
Hoy se recuerdan los 70 años de la muerte del mayor poeta peruano, César Vallejo. Curiosamente, se trata del poeta que cuestiona la trascendencia, quizás porque siempre polemizó con ella en sus obras. Lo trascendente para Vallejo no debía sobrepasar los límites de este mundo, sino transformarse en auténtica vocación de solidaridad universal.
En ese sentido, Vallejo es más que un escritor o un intelectual que nació en la remotísima Santiago de Chuco y murió un viernes santo en París. Vallejo es un símbolo por excelencia de la trashumancia, de la imposibilidad de ser y estar.
Por ello, las fronteras de la escritura deberían complementarse con otros acercamientos, recreaciones y variaciones del tópico vallejiano. El pintor moyobambino Orlando Izquierdo, “El Tigrillo”, ha efectuado, durante toda su carrera, estas aproximaciones que a partir de hoy se reúnen en la muestra Homenaje a César Vallejo por los 70 años de su muerte, en la Casona de San Marcos.
“Parte de las pinturas ya tiene más de 20 años. Todo gira alrededor de la vida y obra de Vallejo, tomando en cuenta sus momentos más significativos, que lo han llevado casualmente a expresar su pensamiento en poesía, novela y cuento. El mensaje de los cuadros, de su vida, está ligado también a los mensajes de su pensamiento”, indica el pintor.
Derrotero
Esta es la segunda muestra de una parte de la totalidad de cuadros sobre la obra y biografía de Vallejo La primera se presentó en noviembre de 1992, en el Instituto Hispano Peruano de la Casa de Osambela, mientras la presidía Juan Manuel Ugarte Eléspuru, a propósito del centenario del nacimiento del poeta.
En la actual exhibición se han añadido doce cuadros más y se ha mantenido en el catálogo el texto de presentación del recordado artista y promotor cultural limeño.
“Los cuadros nuevos poseen mayor amplitud para la línea y el volumen. Mantengo la línea y el color, más que en el volumen y las formas, la luz y la sombra. Estoy subrayando este estilo y eso me complace bastante. No sé a dónde me llevará esto, quizás a un tipo de surrealismo.”
Así, los cuadros de Izquierdo nos acompañan, como si de una película se tratase, por algunos hitos vitales, como el amor que Vallejo sintió por su prima, Otilia Vallejo Gamboa, que –en opinión de Izquierdo– fue la musa de varios de sus poemas. También figuran el grupo Norte, su docencia en Trujillo, la habitación 07 del hotel El Arco en Lima, la experiencia del encierro, la vida bohemia en París, un viaje a Moscú con Georgette, su adhesión al bando republicano en la Guerra Civil española.
El próximo proyecto de “El Tigrillo” continúa su inmersión en el imaginario vallejiano. Para ello viajará próximamente al lugar de origen del poeta y se prepara a redactar un trabajo bibliográfico. “Escribiré contenidos referentes a los cuadros que he pintado, a fin de fusionar el aspecto plástico con el aspecto literario”, asevera. Prueba más que suficiente de la inagotable fuente de inspiración que representa Vallejo para los creadores contemporáneos.
Datos
Homenaje a César Vallejo por los 70 años de su muerte se inaugura hoy, a las 19.00 horas, en el centro cultural de San Marcos (Nicolás de Piérola 1222, parque Universitario).
La exposición de 50 cuadros estará abierta de lunes a sábado, hasta el 15 de mayo. El ingreso es libre.
Orlando Izquierdo es doctor en Educación, viajero incansable y ex director de la Escuela de Bellas Artes Paul Gauguin (Moyobamba). Su primera muestra data de 1986.
Izquierdo adoptó el seudónimo que lo distingue porque afirma que “el tigrillo es el animal más bello, ágil y de mayor vibración de la región amazónica.”
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