Acciones inoportunas
A fines de la semana pasada, el presidente del Consejo de Ministros se refirió a lo inoportunas que resultan las protestas que pretenden ser efectuadas durante el desarrollo de la Cumbre de ALC-UE, señalando además que la mayoría de los peruanos repudia semejantes acciones. Por nuestra parte, hemos insistido en que los peruanos debemos mostrar lo mejor de nuestra sociedad ante los visitantes extranjeros porque mucho se está jugando a favor del Perú a partir de este evento internacional.
Sin embargo, existe otra manera de apreciar las cosas: la de aquellos que tratarán de aprovechar justamente el que estarán en nuestro país enviados de importantes medios de comunicación del mundo desarrollado para tratar de obtener mayor repercusión internacional para sus protestas. La lógica que mueve a estos operadores políticos está centrada en la búsqueda de resultados efectivos y rápidos para sus reclamos sectoriales o en la obtención de réditos políticos en defensa de modelos autoritarios y reñidos con la democracia.
Si se trata de anteponer el reclamo sectorial por encima del interés nacional, ello constituye una gigantesca miopía política y una terrible irresponsabilidad, pues por tratar de favorecer a un sector minoritario de la población no les importa dañar a la inmensa mayoría de peruanos. En el caso de aquellos que actúan movidos por políticas de tipo autoritario y de un nacionalismo económico estrecho, su accionar es aún más pernicioso pues forma parte de un sabotaje a la única manera que tiene un país como el nuestro para progresar y reducir la pobreza: integrarse a la globalización de manera creativa y pragmática.
En consecuencia, quienes, en actitud testaruda y poco responsable, desean perturbar la cumbre están enfrentando el interés objetivo de la gran mayoría del pueblo el cual puede beneficiarse con el incremento de las inversiones y del turismo así como con los acuerdos bilaterales con gobiernos del mundo desarrollado para acelerar nuestro crecimiento y obtener programas de intercambio de deuda por promoción de la limpieza ambiental. En resumen, los intereses objetivamente minoritarios no pueden perturbar la marcha hacia el desarrollo. |