TZVETAN TODOROV. GANADOR DEL PREMIO PRÍNCIPE DE ASTURIAS DE CIENCIAS SOCIALES 2008
Una mente
brillante
Es uno de los más importantes renovadores de los estudios literarios
Galardón se le concede también por aporte
a los valores europeos
Ésta ha sido la semana de Tzvetan Todorov. Filólogo y semiólogo francés de origen búlgaro, recientemente galardonado con el premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales, Todorov es una referencia indiscutible en el pensamiento europeo contemporáneo.
Teórico de la literatura e historiador de las ideas, Todorov nació en Sofía el 1 de marzo de 1939. Desde 1963, tiene nacionalidad francesa y dirige en París el Centro de Investigación de las Artes y del Lenguaje.
Se educó en la Bulgaria comunista, donde fue profesor universitario entre 1961 y 1963. Prosiguió su formación en París con la ayuda de un familiar residente en Canadá.
Allí estudió junto con el semiólogo francés Roland Barthes y se doctoró en Filosofía del Lenguaje en 1966. Durante esa década, formó parte del grupo de estudiosos estructuralistas en la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales.
Todorov fue profesor lector en la Universidad de Yale entre 1967 y 1968, años precisamente del giro epistemológico que dio origen al posestructuralismo.
En 1968, ingresó como investigador de lingüística general en el Centro Nacional de Investigación Científica francés, en el que desarrolló gran parte de su actividad profesional en la sección de Filosofía desde 1971 y en el que llegó a ocupar su dirección de investigaciones entre 1983 y 1987.
Trayectoria intelectual
Desde 1987, dirige el Centro de Investigación de las Artes y del Lenguaje de París.
Entre sus primeras obras figuran La teoría de la literatura de los formalistas rusos (1965), un texto de referencia al que siguieron otros títulos como Literatura y significación (1967), Poética (1968), Gramática del Decamerón (1969), Diccionario enciclopédico de las ciencias del lenguaje (1972) y Simbolismo e interpretación (1978).
Hizo estudios sobre la diversidad cultural, que definieron su trabajo durante la década de 1980, entre los que destacan obras como Nosotros y los otros. En 1991, obtuvo el Premio Rousseau con Las morales de la historia, en el que se refiere a la conquista de América.
En sus últimos trabajos figuran El hombre desplazado, El jardín imperfecto (1998), Memoria del mal, tentación del bien (2000) –en el que reflexiona sobre los totalitarismos–, El nuevo desorden mundial (2003), Deberes y delicias. Una vida entre fronteras –autobiografía intelectual a través de entrevistas con Catherine Portevin– y La literatura en peligro (2007).
En 2006, presentó Los aventureros del absoluto (2006), en el que narra los destinos individuales de tres creadores: Oscar Wilde, Rainer Maria Rilke y Marina Tsvietáieva. Y acaba de publicar en España El espíritu de la ilustración, editado por Galaxia Gutember-Círculo de Lectores, que lleva a cabo la recuperación de los títulos esenciales del pensador francés, del que sacará a la venta en octubre el volumen inédito El miedo a los bárbaros.
Por la unidad
Todorov afirmó que la concesión del premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales 2008 le emociona “muy directa y muy fuertemente” al tratarse de alguien que, como él, “ama a Europa”.
“Me siento muy honrado y encuentro maravillosa la coincidencia de recibir la noticia de este premio, precisamente cuando estaba en España”, señaló Todorov en una declaración remitida a la Fundación Príncipe de Asturias desde Cuacos de Yuste, donde se le incorporó como nuevo miembro de la Academia Europea de dicha localidad.
El jurado del premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales le concedió el galardón por unanimidad como representante del espíritu de la unidad entre la Europa del este y del oeste; y por su compromiso con los ideales de libertad, igualdad, integración y justicia. |