PATRIMONIO. EN BARRIOS ALTOS SE CONSERVA EN BUEN ESTADO UNO DE LOS BASTIONES DE LIMA
La última muralla
Fortificación colonial protege albergue
para madres solteras
Es uno de los restos del cerco que se mantiene mejor conservado
Ernesto Carlín Gereda
ecarlin@editoraperu.com.pe
A mediados de esta década, mientras se hacían los trabajos de ampliación de la avenida Grau, se descubrieron a la espalda de Palacio de Gobierno vestigios de la muralla de Lima. El municipio supo aprovechar este descubrimiento fortuito para construir el conocido parque La Muralla.
No obstante lo que se pueda creer, estos restos no son los únicos que existen de la antigua fortificación que defendía Lima. En el mismo parque se encuentran paneles informativos en los que se indica que durante toda la Colonia la capital peruana tuvo diversos muros de defensa. Uno de los bastiones se mantiene aún en pie, pero su existencia es prácticamente un secreto para el público.
Baluarte escondido
Quienes transitan por la calle Rivera y Dávalos de Barrios Altos, a un paso del camal de Conchucos y del cementerio El Ángel, difícilmente podrían adivinar lo que uno de los portones oculta. Incluso nosotros no nos habíamos percatado que entre tantas fábricas y casas de adobe se encuentra este resto de la muralla de Lima, sino fuera por el comentario de un compañero de trabajo.
La fachada indica que se trata del hogar Gladys para madres adolescentes. Este albergue solo ocupa la quinta parte de un terreno cercado de lo que una vez fue uno de los bastiones que defendían la capital del virreinato del Perú.
Cruzar el portón de entrada es como pasar de la Lima moderna a un rincón poco conocido de la Ciudad de los Reyes. En ese sentido, es una suerte que el albergue solo haya usado una mínima parte del terreno disponible, pues esto permite apreciar el bastión casi como se le habría visto hace unos siglos.
Etapas
De acuerdo con Luis Merino Alpiste, arqueólogo que ha estudiado el tema de la fortificación que defendía Lima, es difícil hablar de un trazo de la famosa muralla. Debe haber alrededor de siete u ocho etapas de esta edificación, precisa.
La primera, explica, se hizo con apisonamiento de tierra y es la que vemos en el parque detrás de Palacio de Gobierno y Desamparados.
Comenta que la ciudad misma iba cambiando su contorno a causa de los terremotos o las ampliaciones, por lo que los muros de defensa fueron desplazándose según las nuevas necesidades. Es más, indica que en ocasiones eran reutilizados o modificados.
Por ejemplo, en una época se empleaba la piedra, pero posteriormente se usó el ladrillo para hacer más alto el muro. Una muestra de estas superposiciones se halla en el baluarte escondido de Barrios Altos.
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