PROMOVIENDO EL TURISMO
Circuito Amano
Es poco conocido en Japón pero también en el Perú, que este año hace medio siglo que arqueólogos y antropólogos japoneses iniciaran una permanente y meritoria actividad científica en nuestro país, traducida en aportes sustantivos al conocimiento y valorización de diversas culturas y sitios arqueológicos. Los nombres de Kuntur Wasi, Cotosh, Sicán, Chancay y muchos otros están vinculados a laboriosas exploraciones de arqueólogos japoneses, siempre con la colaboración de estudiosos peruanos, diciendo mucho de la relación de respeto y recíproca admiración de los dos pueblos por sus milenarias culturas. Adicionalmente, Japón ha contribuido con la construcción de tres museos en Chavín de Huántar, Kuntur Wasi y Sicán.
Para continuar con la valorización de importantes lugares arqueológicos en la zona norte del país y subrayar y reconocer tan valioso aporte, en su reciente visita oficial a Japón el Presidente de la República anunció a las altas autoridades, empresarios y prensa la decisión de establecer un nuevo eje turístico denominado Circuito Amano, anuncio recibido con interés y aprecio. El Gobierno de Japón hizo referencia al inicio de la cooperación científica con el Perú.
CONOCIMIENTO HISTÓRICO
Resulta indispensable que peruanos y extranjeros conozcamos mejor la enorme riqueza histórica de nuestra región norte, que viene haciendo retroceder a fechas cada vez más asombrosamente lejanas el inicio de la vida urbana y civilizada de nuestros antepasados. No obstante, el incremento de las actividades de investigación y el cada vez mayor énfasis del Gobierno, como política de Estado, en la gestión cultural y la apertura de nuevos destinos turísticos asociados a ejes culturales nacionales, la inmensa riqueza cultural peruana y la comprobación de la magnitud de lo que aún queda por poner en valor, imponen constatar que hay una vasta tarea por realizar en exploración y estudio científicos, pero también de conservación y valorización del patrimonio. Para ello, es esencial el concurso de científicos nacionales y extranjeros, la cooperación internacional y el sector privado.
Desde hace cincuenta años, el Perú es objeto de atención para científicos japoneses que mantienen una continua labor de exploraciones y estudios arqueológicos y antropológicos, principalmente en la zona norte. Si bien estudiosos japoneses realizaron importantes descubrimientos en muchos países, es aquí donde habrían trabajado por más tiempo y hecho las mayores contribuciones científicas.
Hay, pues, títulos suficientes para denominar a este proyecto Circuito Amano, en memoria del empresario, amante del Perú y exquisito coleccionista Yoshitaro Amano, el primero en interesar a científicos japoneses en la arqueología peruana y cuyo nombre lleva un importante museo en Lima.
VÍNCULO ESPECIAL CON JAPÓN
Como elemento de diferenciación con otros países, esta contribución científica japonesa crea un vínculo especial que también Japón tendrá interés en valorizar y desarrollar. Como reconocimiento y estímulo de esa ejemplar cooperación cultural, la embajada peruana en Tokio organizó últimamente una visitada muestra del trabajo de los arqueólogos japoneses en nuestro país y publicará un libro bilingüe –español y japonés– sobre el tema. Tras los estudios preliminares, podrá plantearse al Gobierno japonés un proyecto de cooperación en distintos aspectos que podría aportar a hacer realidad el proyecto Circuito Amano.
Como se sabe, la cultura es el principal motivador de los turistas japoneses y en el Perú su número ha crecido consistentemente desde hace años. Machu Picchu constituye el monumento ícono que desean conocer, así también las exposiciones de envergadura como Nasca, que tuvo casi un millón de visitantes, y la inca, maya y azteca alcanzaron gran éxito en Japón. La difusión en numerosos programas de televisión de la gastronomía, paisajes, monumentos y tradiciones peruanas valoriza estos elementos adicionales de atracción turística. Frente a la fuerte competencia por el mercado de turistas japoneses, toca a los peruanos encontrar elementos distintivos. En su visita favorecen el recorrido de Cusco-Machu Picchu, Arequipa, Nasca y Lima, mas ignoran –al igual que muchos peruanos– la riqueza histórica del norte peruano y el aporte japonés a su conocimiento.
El Circuito Amano significa esencialmente un proyecto cultural y, obviamente, tendrá considerable impacto en materia de turismo y desarrollo en general. Al unir los más valiosos centros arqueológicos del norte del país, promoverá su estudio y conservación, también el interés de peruanos y extranjeros, no únicamente japoneses, en conocer esos tesoros, representando una muy necesaria y valiosa ampliación y diversificación de la propuesta cultural y turística peruana.
Hugo Palma
Embajador de Perú en Japón
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