DISTINCIÓN. LE ENTREGÓ ORDEN AL MÉRITO POR SERVICIOS DISTINGUIDOS EN EL GRADO DE GRAN CRUZ
Presidente condecoró a monseñor Alcides Mendoza
Arzobispo emérito del
Cusco cumple intensa labor pastoral en favor de los pobres
El presidente Alan García condecoró ayer con la Orden al Mérito por Servicios Distinguidos, en el Grado de Gran Cruz, a monseñor Alcides Mendoza Castro, en el 50° aniversario de su consagración episcopal.
En el Salón Dorado de Palacio de Gobierno, el Dignatario resaltó el trabajo pastoral de monseñor Mendoza en favor de los pobres y agregó que “siempre ha sido una referencia de la bondad de nuestra Iglesia para con todos nosotros”.
“Reciba esta condecoración con la que el Perú quiere honrarlo sabiendo que usted, con su vida y trabajo, vive honrando a nuestra patria”, expresó Alan García, ante representantes de la Iglesia, ministros, familiares del homenajeado e invitados.
La distinción se otorga teniendo en cuenta la destacada labor misionera del religioso desde su consagración como primer obispo de Abancay, en 1958. Al consagrársele cuando tenía 30 años, monseñor Mendoza se convirtió en el obispo más joven del mundo.
Desde entonces fundó y construyó el monasterio de Carmelitas Descalzas y el de San Jerónimo en Abancay. También el monasterio de Chiclayo, Yurimaguas, Liricay y Huancayo, y la congregación de las Misioneras de la Madre Laura, entre otras.
Asimismo, constituyó el primer centro de asistencia médica de la parroquia Talavera, en Abancay; así como un asilo de ancianos y un centro de rehabilitación para fármaco-dependientes en el Cusco. |