Puro. Beijing 2008 promete ser uno de los Juegos Olímpicos más saludables de todos los tiempos
Juegos del ambiente
El certamen
procura ser menos contaminante
Gobierno chino
invirtió millones
de dólares en mejoras
El cuidado del medio ambiente es uno de los principales objetivos de los organizadores de los Juegos Olímpicos de Beijing, quienes desde junio de 2001 –año en que esta ciudad fue elegida como sede– se manifestaron en favor de la lucha global para evitar el cambio climático, prometiendo hacer de este evento deportivo unos “juegos verdes” y un punto de referencia para la preservación del entorno natural.
Para llevarlo a cabo, el Gobierno chino ha decidido invertir alrededor de 350 millones de dólares en obras con las que se pretende mejorar la calidad del aire, además de desplegar una campaña nacional en la que utilizan los recursos tecnológicos que posee para la reducción de agentes contaminantes. Así también, se planea reubicar las plantas fundidoras de acero y las cementeras en la periferia de la ciudad por ser estas industrias altamente contaminantes.
Tanto Beijing como las ciudades circundantes fueron transformadas bajo la consigna de hacer de ellas modelos de desarrollo sustentable, y al parecer van por buen camino ya que tanto las estructuras arquitectónicas como el equipamiento urbano se desarrollaron a partir de diseños bioclimáticos y ecotecnologías.
Prueba de ello es el complejo habitacional ubicado dentro del parque olímpico. Este complejo está conformado por 42 edificios de departamentos construidos con materiales como el Low-E, un vidrio de doble acristalamiento que desde su fabricación hasta su instalación y uso permite una mayor protección ambiental, ya que sus niveles de emisión de bióxido de carbono son mucho menores que los de los materiales convencionales.
Esto se debe a que está fabricado con polvo de titanio carente de formaldehídos; además, una vez que se monta el material, el doble acristalamiento crea un vacío para evitar gases inertes al interior.
Otra de sus grandes ventajas es que reduce los costos de acondicionamiento y calefacción, pues en verano la luz natural entra libremente a través de él absorbiendo una parte significativa del calor de onda corta y reflejando el exterior el calor de onda larga, lo que posibilita tener en el interior un ambiente más confortable. En el invierno, en cambio, el calor de onda larga se refleja hacia el interior para elevar la temperatura.
Todos los edificios que conforman la villa olímpica –departamentos, clínica, hospital, biblioteca, restaurantes, templo ecuménico, áreas deportivas, centro de diversiones, entre otros– están equipados con instalaciones solares que abastecerán gran parte del alumbrado y la calefacción.
Se calcula que estas instalaciones tendrán una vida útil de 20 años, lo que representa un ahorro aproximado de 765 mil dólares anuales en el consumo de energía eléctrica.
Agua es vida
El cuidado del agua fue también uno de los objetivos primordiales, por lo que las aguas negras y pluviales serán tratadas para emplearlas en el mantenimiento de las áreas verdes.
La solución arquitectónica de los edificios también ha contemplado el reciclaje del agua, tal es el caso del Centro Nacional de Natación o Water Cube. La fachada de este edificio –concebido a partir de la forma que tienen las moléculas de agua– fue construida con EFTE, una resina de flúor muy transparente y ligera que repele totalmente el agua.
Las propiedades hidrofóbicas de este material fueron aprovechadas para equipar el edificio con un sistema de acopio de agua de lluvias con el que se podrán recolectar hasta 10 mil toneladas del líquido elemento, que se encauzarán a un sistema de reciclaje para, posteriormente, utilizarlas en las propias instalaciones deportivas. |