El Perú avanza y crece con el grado de inversión
Un triunfo más en la política económica internacional para el Perú y todos los peruanos. Consiste en el nuevo reconocimiento al Estado que eleva su grado de inversión, esto es, que pone al país como sujeto de crédito preferente. Ello, sin duda, como respuesta al acertado manejo de la economía nacional por el gobierno del presidente de la República, Alan García Pérez. Lo cual hace posible que los inversionistas del mundo vean en el Perú un escenario favorable para traer sus capitales, poner y desarrollar industrias que darán más puestos de trabajo, mejores sueldos y salarios al haber más demanda de mano de obra, etcétera. En otras palabras, es la base del bienestar general que el pueblo reclama.
El reconocimiento en mención ha sido otorgado por la calificadora internacional de riesgo crediticio Standard & Poor’s, la cual ha subrayado la alta proyección de crecimiento del Perú, la reducción de vulnerabilidad fiscal, baja inflación y estabilidad macroeconómica, y agrega que ello permitirá mejorar la situación social en el país. De ahí que todos los actores económicos responsables coinciden en señalar que nuestro querido Perú se consolida como potencia económica regional y que los negocios progresarán a la par de ofrecer más empleos para luchar o eliminar la pobreza y extrema pobreza.
En este contexto, Standard & Poor’s elevó la calificación de la deuda peruana en moneda extranjera de largo plazo a BBB-, estando anteriormente en BB+. Así también, la deuda en moneda local de largo plazo a BBB+, habiendo estado en BBB-, ambas con perspectiva estable. De igual manera, elevó la calificación soberana de corto plazo en moneda extranjera de B a A-3, y la de moneda local de A-3 a A-2. En otras palabras, el Perú abandona una posición de riesgo especulativo-dudoso para insertarse definitivamente en el camino hacia el riesgo seguro, confiable.
¿Cómo se consigue esto? Con la estabilidad económica, con la seguridad jurídica y una distribución de la riqueza de manera responsable y patriótica, gobernando al país como estadista, el que mira el mañana con horizonte de futuro y asegurando el crecimiento como progreso y desarrollo nacionales en beneficio de las grandes mayorías y de los más pobres del país. Sin duda, con esta política, el Perú avanza y crece. No hay otra fórmula, ya que la distribución desordenada y abundante solo genera injusticia e inflación, males que han caracterizado nuestra historia nacional.
Por último, hay que recordar que el Estado peruano fue objeto de reconocimientos similares por las agencias calificadoras internacionales de riesgo crediticio Fitch Ratings, el 2 de abril pasado y Dominion Bond Rating Service (DBRS) de Canadá, el 19 de octubre de 2007. Mutatis mutandi, ambas dieron a conocer que el Perú ya había alcanzado el investment grade tanto en moneda nacional como extranjera.
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