Alejandro Lara. compositor e intÉrprete edita CD
Una canciÓn para cada estilo
“Soy finamente descarado”
Creador presenta noveno disco de valses peruanos
En álbum cantan Eva Ayllón, Luis Abanto Morales y Los Kipus
José Vadillo Vila
jvadillo@editoraperu.com.pe
“Le doy a la tristeza lo que dura una canción, tres minutos”, me explica Alejandro Lara Baumann de Letz, un nombre demasiado largo para un compositor de música criolla. Dejémoslo como Alejandro Lara. Y punto. El compositor de 73 años de edad define sus canciones –que dice han ganado el aplauso de mujeres con mucho kilometraje en el amor y hombres que viven en los entredichos del corazón, lo que Simbad en los siete mares– con una frase: “Soy finamente descarado”. Es que en sus valses laten los triángulos amorosos, las traiciones con final de copa rota... Sí, Lara es descarado para cantar de los exabruptos que viven los incansables buscadores del amor, aunque siempre mal paguen. Pero también se da el tiempo para cantar a la familia, o crear valses para quinceañeras-vestidas-de-color-rosa. Por temática y concepción del amor en los tiempos (pos)modernos se siente más cercano a su admirado José Escajadillo. También reconoce como una influencia capital, por la manera de entender la composición, al desaparecido Mario Cavagnaro.
Aclara que no es el único, que “hay media docena” de nuevos compositores que también buscan dar una temática que capte a los jóvenes a la música criolla, pero que, lamentablemente, no tienen tribuna. “El 95 por ciento de la producción que se pasa en radio y TV es el repertorio de siempre, ni los propios consagrados pueden dar a conocer sus nuevas creaciones”, explica. Sí, falta promoción y también que los productores se animen ya a renovar el repertorio de valses, bastante saturado.
Vivencias
Lara, quien no tiene nada que ver con Agustín, el feo y coloso mexicano, cuenta que nació en la hacienda de Ate, propiedad de sus abuelos, y desde niño se embebió de las jaranas de nunca acabar con los mejores guitarristas y cantantes.
Que se dedicó a ser empresario y padre de familia, pero que tardíamente, ya consolidada la familia, se dispuso a ser intérprete y luego compositor. Entonces, alrededor de los 50 años de edad, cuando ya tenía muchas historias de amor recopiladas y otras cosas más que volcar en palabras y melodías, dio a conocer sus creaciones a amigos como el guitarrista Félix Casaverde.
Éste le convenció que envíe sus canciones y en 1990, cuando Lara justo enviudó, ganó el premio Chabuca Granda. No sólo eso, sino que cinco de sus temas quedaron como finalistas de la competencia. Entonces se hizo formalmente compositor.
Ahora suma 18 años de creador, y, como Polo Campos, continúa componiendo sin saber tocar guitarra: dice que le viene la letra y mentalmente le pone melodía; es asiduo visitante de cada fin de semana de las peñas criollas; se ha vuelto a enamorar; y es funcionario de APDAYC. Dice que tiene mucho por vivir y mucho más por componer. Pero, sobre todo, ser feliz.
Las voces
Para Una canción para cada estilo eligió que cada intérprete cante temas que van de acuerdo con su personalidad artística. Entre los 15 temas, Eva Ayllón canta “Nos vamos mi amor” y “El error de un adiós”; Luis Abanto Morales, “Desde lejos...”; Paco Maceda y Los Kipus, “Gracias”; Silvia Cornejo “La tonta de los 16” y “No puedo olvidarte”; la adolescente Noelia Calle, “Yo no mamá”, entre otros.
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