MOTOR. ESTAS UNIDADES PRODUCTIVAS REQUIEREN DE MÁS TRABAJADORES CALIFICADOS
El capital humano de las
pyme en América Latina
Estudio revela que
necesitan una nueva
estructura administrativa
En el Perú, emporio
de Gamarra inicia proceso
con buenas proyecciones
Las pequeñas y medianas empresas (pyme) conforman el grueso del total de industrias en América Latina. Sin embargo, el empuje y la perseverancia con que trabajan estas unidades productivas requieren de aspectos más técnicos para desarrollarse.
En la actualidad, las pyme enfrentan dificultades para reclutar trabajadores calificados. De acuerdo con The Economist, la solución consiste en pasos concretos hacia el perfeccionamiento de las capacidades del personal y la racionalización de la estructura organizacional de las empresas, con el fin de mejorar el proceso de toma de decisiones.
Así, dos estudios recientemente organizados por el Economist Intelligence Unit (EIU): Pequeñas y medianas empresas latinoamericanas: el desafío del capital humano y Pequeñas y medianas empresas latinoamericanas: el desafío organizacional arrojan interesantes resultados basados en una encuesta aplicada a más de 175 ejecutivos de firmas con sede en la región y que afirmaron que para las pyme latinoamericanas el reclutamiento, la atracción y el desarrollo de trabajadores calificados son retos clave.
El estudio, elaborado por SAP, refiere que las pyme latinoamericanas deberán reorganizarse y pasar de estructuras jerárquicas centradas en sus propietarios/presidentes a nuevos esquemas que incluyan una clara separación de los diferentes roles desempeñados por sus altos ejecutivos.
Las firmas de origen local, que suelen ser operadas con capital privado y administradas por miembros de una misma familia, deberán modernizarse y emplear métodos de gestión y de negocios sencillos y transparentes. La clave consistirá en aprender cómo ajustar las mejores prácticas globales a las necesidades particulares de cada firma.
Resultados y conclusiones
De acuerdo con EIU, entre las principales conclusiones y resultados de la encuesta se incluyen las siguientes:
Las pyme afrontan desafíos organizacionales internos, a medida que tratan de asimilar una cultura de aprendizaje continuo.
Mientras que el 42 por ciento de los encuestados identificó la necesidad de cambiar la cultura organizacional como el mayor problema que sus compañías enfrentan en el área de la innovación, muchos subrayaron la necesidad de promover el trabajo conjunto de diversos equipos (34 por ciento) y de transformar las ideas en bienes/servicios susceptibles de comercialización (39 por ciento).
Asimismo, estas unidades productivas carecen de un método organizado de análisis de estrategias. Al preguntárseles cómo describirían la manera en que sus organizaciones analizan los asuntos estratégicos, la mayoría (51 por ciento) mostró signos de improvisación.
Un cinco por ciento afirmó que no existía proceso alguno, otro 16 por ciento aseguró que primordialmente se hacía ad hoc y un 30 por ciento que variaba de una unidad de negocios a otra, o de un año al siguiente.
Otra conclusión importante fue que la carencia de trabajadores calificados continúa siendo un obstáculo para el logro del éxito de estas empresas.
Al solicitárseles caracterizar el mercado de empleados calificados o de alto potencial, el 63 por ciento de los ejecutivos se mostró descontento. Un 10 por ciento se quejó de una escasez extrema, mientras que el 53 por ciento habló de una limitada oferta de trabajadores con talento.
Otros resultados
Además, cuando se solicitó la identificación de los tres principales retos afrontados por las organizaciones en el campo de la fuerza laboral, la respuesta individual registrada con mayor frecuencia (30 por ciento) fue la incapacidad de las compañías para atraer candidatos calificados.
El reclutamiento y la retención de empleados todavía es un desafío. Tres de las cuatro respuestas más frecuentemente dadas se relacionaron con problemas de reclutamiento y contratación de personal, incluyendo la incongruencia entre las habilidades de los empleados y las prioridades organizacionales (27 por ciento); la incapacidad de las compañías para retener empleados clave (26 por ciento) y la falta de habilidad para conformar una fuerza laboral adecuadamente motivada (22 por ciento).
|