rossana peñaloza, artista escénica
Danza en el límite
¿¡Y tú qué!? se titula su espectáculo en
la casa Yuyachkani
Puesta alegoriza
sobre los obstáculos
del cuerpo y la mente
Giancarlo Stagnaro
gstagnaro@editoraperu.com.pe
Indiferencia y compasión. Esas son las primeras reacciones del colectivo social frente a los problemas generados por las discapacidades físicas y mentales. Frente a ello, la artista escénica Rossana Peñaloza propone reflexión y comprensión. Todos somos seres humanos y todos, nos dice, aspiramos a lo mismo, a ser amados y comprendidos.
El periódico The Washington Post publicó un artículo, “Arena en una ostra” (“Sand in an Oyster”), después del estreno en México del espectáculo unipersonal de Peñaloza, ¿¡Y tú qué!?, en el que elogia la fuerza y la propuesta de esta coreografía alrededor de una silla de ruedas.
Ahora, la artista retorna a Lima para mostrarnos los logros de su obra en tres fechas que se realizan en la sala de Yuyachkani (Tacna 363, Magdalena).
Desde siempre, la artista ha ido trabajando con niños y jóvenes con discapacidades, como mudez y sordera. Su estadía en México, mediante un trabajo con niños afectados por parálisis cerebral, le hizo comprender el lugar que tenía en ese país la consideración a las personas con habilidades diferentes.
“La indiferencia y el paternalismo se producen porque no hemos convivido con chicos en el colegio con sillas de ruedas. Con una educación inclusiva, no sería raro conocer a personas con silla de ruedas o parálisis, porque esto es muy común. Por lo general, uno asume la actitud de sentir pena y no saber cómo actuar. Yo considero que debemos tratar a estas personas como iguales a nosotros”, afirma Peñaloza.
Una de las consecuencias del reportaje es que se asumió que Peñaloza había dejado voluntariamente de caminar durante seis meses para explorar en carne propia las privaciones cotidianas de los discapacitados. Ella aclara ese punto:
“No dejé de usar voluntariamente las piernas, sino que esta exploración fue como un trabajo de campo. Si pienso hablar de personas que no caminan, lo mínimo es ir a la calle y ver qué pasa. Es cierto que hubo una mala interpretación, puesto que yo seguí trabajando en mis actividades y en la obra.”
La obra –nos asegura– no es para nada ligera, sino que motiva a la reflexión interior, a ese diálogo límite entre mente y cuerpo. “Apelo a la sensibilidad. Si uno se reconoce en esa mujer que danza, se percata que los discapacitados tienen deseos, sueños y ganas, como todo el mundo. Un espectador dijo que en la danza no había visto sólo a los discapacitados, sino a todos, que tenemos algo que nos discapacita.”
¿¡Y tú qué!? no es una obra trágica en ese sentido, sino que busca mirar al otro con otros ojos, de manera frontal y contundente. “Uno sólo pone en escena las ansiedades que tienen ellos y la que nosotros teníamos. Aparte de sensibilizarnos, es como poner un granito de arena para que algo suceda en nuestros corazones.”
Datos
- Rossana Peñaloza, bailarina y coreógrafa peruana, es directora del grupo y escuela Pata de Cabra.
- Radica desde hace cuatro años y medio en México. Paralelamente a su faceta artística, ejerce la docencia en diferentes especialidades.
- Actualmente trabaja
con un grupo de jóvenes cantantes de ópera y ha realizado un trabajo con jóvenes con parálisis cerebral en el centro de educación ConNosotr@s,
de Cuernavaca (México).
-¿¡Y tú qué!? explora,
en 45 minutos, las esperanzas y temores
de una mujer postrada
en una silla de ruedas.
- Las funciones van hoy
y mañana a las 20.00 horas; y el domingo 7 a las 18.00 y 20.00 horas.
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