LABOR. CON BANCO DE PRUEBAS, PRODUCTOS PIROTÉCNICOS CON ALTO GRADO DE TOXICIDAD NO INGRESARÁN EN EL PAÍS
Control explosivo
Se sabrá cuánto,
dónde y quiénes utilizan insumos autorizados
La Dicscamec implementará moderno sistema de análisis
Rosa Galván Gómez
Más vale que los importadores tomen muy en serio la advertencia de la Dirección de Control de Servicios de Seguridad y Control de Armas de Fuego, Municiones y Explosivos de Uso Civil (Dicscamec) “que ningún producto pirotécnico, explosivo o similar que supere el límite permitido de toxicidad, según los estándares internacionales, ingresará en el país”.
La citada dependencia del Ministerio del Interior (Mininter) contará, en breve, con un Banco de Pruebas de Explosivos, Accesorios de Voladura, Fuegos Artificiales y Conexos, que le permitirá efectuar un control exhaustivo de todos los productos de su competencia.
“Si el producto es calificado como dañino para la salud y el medio ambiente, quedará en almacén por no más de 45 días para después ser reexportado o destruido. No serán nacionalizados (no ingresarán al país para su comercialización)”, aseveró su director, coronel PNP Ricardo Ganiku Furugen.
Este banco de pruebas le permitirá también a la Dicscamec contar con un registro único sobre la cantidad que ingresa en el país, la clase de producto, quiénes lo solicitan, con qué fines y cuánto de ello se utiliza.
Los productos explosivos o pirotécnicos requeridos por un importador no se quedan en los almacenes del aeropuerto, por ser materiales altamente peligrosos. La carga es llevada al recinto aduanero del fabricante con una resolución de internamiento.
En la actualidad, el mecanismo es simple. Las normas facultan a la Dicscamec a verificar el requerimiento de importación de acuerdo con un catálogo internacional de estándares permisibles. Pero la comprobación es de documento con documento, no a los productos.
Cuando el novedoso banco entre en funcionamiento esa carga no podrá ser tocada hasta que los especialistas de la Dicscamec pesen el producto, extraigan una muestra para ser analizada, verifiquen la calidad de los insumos y tengan una certificación que declara la carga como nacionalizada. “Se trata de un sistema moderno que no permitirá que pase gato por liebre”, asevera Ganiku Furugen.
Calidad
El jefe policial sostiene que el control será también exhaustivo para los productos explosivos que se fabrican en el país y salen de nuestras fronteras.
Confía en que más adelante, los productos garantizados presenten una especie de sello de garantía de la Dicscamec para que el público en general lo identifique al momento de efectuar su compra y los diferencie de los ilegales que son 100% tóxicos.
Patricia Manrique, licenciada en química de la Dicscamec, asegura que ningún producto artesanal cuenta con autorización, por tanto no ofrecen ninguna garantía al público.
Los productos explosivos y pirotécnicos son variados: de sobrevivencia (que se lanzan desde el mar cuando hay una emergencia); entretenimiento (espectáculos) como los fuegos artificiales; para fábricas de pintura, tintes, minas, entre otros.
Capacitación
Para evitar que nuestras fronteras se conviertan en una ventana abierta para el ingreso indiscriminado de productos tóxicos, Ganiku revela que trabajan coordinadamente con la Policía y Aduanas en diversos operativos y talleres de capacitación.
Estos últimos se programan en centros educativos para prevenir entre los alumnos sobre el daño que ocasionan los productos pirotécnicos cuando se elaboran informalmente y dónde denunciarlos (comisarías o en la misma Dicscamec).
“Se está recomendando a las autoridades respectivas mucho control”, expresa Ganiku al indicar que también trabajan mucho en la formalización de los pirotécnicos para minimizar los altos riesgos.
En esta época del año los informales intentan ingresar pirotécnicos camuflados en encomiendas pensando en las fiestas de fin de año, recuerda.
“Lo que se quiere es que todos los productos e insumos de uso civil que ingresan en el país sean de calidad para garantizar la salud, la vida de los peruanos y evitar la contaminación de nuestro medio ambiente.”
La puesta en marcha del banco de pruebas será “sí o sí” porque el proyecto cuenta con todo el apoyo del sector privado. “En estos días será puesto a consideración del ministro del Interior”, refiere el alto jefe policial.
El banco de pruebas del Perú será el segundo en América Latina después de Chile. A la Dicscamec le significará ingresar en una nueva etapa de modernidad, después de nada menos que 44 años de existencia, nueve años como una dirección del Ministerio del Interior. Identificación balística
La calidad y cantidad de armas de fuego existentes en el país figuran también en la agenda de la Dicscamec. Otro proyecto igualmente importante es el Sistema Integrado de Identificación Balística (IBIS), que en esta parte del continente sólo funciona en Colombia.
El IBIS no sólo permitirá una mayor fiscalización de las armas de fuego que ingresan en el país, ayudará, asimismo, a la Policía forense a identificar el tipo de arma que utilizó un homicida. Ello porque al solicitar la licencia en la Dicscamec, el dueño deberá someterse a una prueba balística para registrar, incluso, la huella del impacto del proyectil.
La Dicscamec cuenta con un cronógrafo en prueba, uno de los instrumentos del IBIS. Mide la velocidad del proyectil de un arma de fuego digital (con o sin impresora) al momento del disparo, en pies por segundos (450 a 550 metros por segundo la velocidad, según el calibre).
La prueba se realiza en el denominado “polígono de tiro”, un ambiente en el que destaca un “atrapa balas”: bloques inclinados que permiten que las balas disparadas erradamente se impregnen o caigan sin peligro. Las paredes presentan hasta un triple revestimiento de protección.
El IBIS permite medir la energía de la boca del arma en kilográmetros (masa y velocidad). Esta herramienta tecnológica posibilita adquirir imágenes digitales.
“No existen armas iguales. En el interior del cañón hay unas rayas helicoidales (anima) que quedan grabadas cuando se dispara un proyectil. Algo parecido al ADN de una persona. En el microscopio de comparación se hace una yuxtaposición del corte de un cartucho. Si en el empate del corte coinciden, estamos hablando del proyectil incriminado”, explica el mayor Julio Cano Tasayco, experimentado armero.
El percutor también es otro indicador. Ningún proyectil tiene la misma percusión. Pronto, muy pronto, habrá muchos menos casos sin resolver.
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