No nació en Carangue, Ibarra, ecuador
Atahualpa fue cusqueño
Equivocadamente algunos aprendices de historiadores o historiadores de antigua generación siguen enseñando y afirmando que Atahualpa nació en Carangue, Ibarra, Ecuador, y que fue hijo del inca Huayna Cápac con la princesa Pacha, hija del difunto rey Shyri, emperador del reino de Quito. Es más, señalan que este matrimonio producido después de la batalla de Atuntaqui, permitió la fusión de los dos reinos más grandes de esta parte del continente, es decir, del Tahuantinsuyo o Inca con el Shyri o Quito.
Insistir en este planteo es repetir los errores que apuntaron los cronistas del siglo XVI y XVII y, lo más triste es que esto sea reiterado por algunos veteranos y jóvenes historiadores que siguen repitiendo las equivocaciones de ayer. Lo cierto es que Atahualpa no nació en tierras que hoy corresponden a la república de Ecuador –ni en Quito ni en Carangue–, sino, en Cusco, en el ombligo del Tahuantinsuyo.
En efecto, Atahualpa, el último inca del Estado andino, nació en Cusco por el año 1500, puesto que sus captores hispanos le calcularon más o menos 30 años, para el 16 de noviembre de 1532. Perteneció a la panaka Hanan, del inca Pachacútec y su madre fue la princesa cusqueña Palla Coca. Su nacimiento causó gran alegría a Huayna Cápac, al extremo que lo festejó con gran fiesta, ya que se vanaglorió de su panaka y con este vástago aseguraba la permanencia de la misma en el poder, siempre y cuando, obviamente, el recién nacido creciera y se proyectara como un buen gobernante.
Dicho sea de paso, esta alegría no la tuvo Huayna Cápac cuando nació, más o menos cuatro años después, su hijo Huáscar, tenido con la princesa cusqueña Rahua Ocllo, integrante de la panaka de Túpac Inca Yupanqui.
Nuestra afirmación de que Atahualpa no pudo haber nacido en tierras ecuatorianas, obedece a los datos obtenidos en 1987, con el descubrimiento y la publicación de la inédita crónica de Juan Betanzos. Éste conoció la historia íntima de esta panaka, porque tomó por esposa a la princesa Cusi Rimay, perteneciente a la panaka de Pachacútec y fue la designada por Huayna Cápac como la futura coya de Atahualpa. Trabajos de investigación extraordinariamente tratados por el historiador profesional Luis Guzmán Palomino (1995).
Datos que, en su oportunidad, difundimos mediante carta publicada en la revista Caretas N° 1412, de 2 de mayo de 1996, bajo el título de “Inca y cuna”; y, en nuestro artículo publicado en el diario El Comercio, de Lima, de fecha domingo 4 de octubre de 1998, página A3. En consecuencia, es lamentable que, no obstante la existencia de estos trabajos de investigación, se persista en tan graves errores. De ahí la importancia de reescribir la historia oficial del Perú, sobre todo la del Estado del Tahuantinsuyo, que a partir de los años 70 tiene nuevas y mejores fuentes para estudiar, analizar e interpretar.
Francisco José del Solar
Abogado e historiador
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