Declaración de Lima
La 16a Cumbre de Líderes del Foro del APEC concluyó exitosamente con la Declaración Final de Lima. El lema del APEC 2008 –Un nuevo compromiso por el desarrollo del Asia Pacífico– destacó la real importancia de reducir las diferencias entre las economías desarrolladas y las emergentes, comprometiéndose a fortalecer la dimensión social de la globalización, y a asegurar los beneficios del comercio y la inversión regional y global.
El reto trazado en el sector económico es lograr mayor inversión y libre comercio en la región, que se pretende alcanzar mediante algunas reformas unilaterales. La actual crisis financiero-económica internacional –sin duda, tema de singular importancia– fue ampliamente debatido por los líderes de las 21 economías. Se aprobó como primer paso no desacelerar la económica global, no tomar medidas proteccionistas, promover la inversión y ampliar el libre flujo comercial en la región Asia Pacífico.
Desde el año pasado –en Australia APEC 2007– se acordó una ambiciosa agenda a largo plazo para fortalecer la integración económica regional, la cual consiste en crear un Área de Libre Comercio del Asia Pacífico (FTAAP), es decir, una suerte de TLC en la región Asía Pacífico. Y aunque los ministros de las 21 economías anotan que sería beneficioso para la región, su creación también presenta desafíos que todavía se tienen que superar antes de abrir una zona de libre flujo comercial.
Sobre la seguridad alimentaria, el APEC dejó ver su preocupación respecto a la volatilidad de los precios, sumada a la escasez de alimentos en algunas economías en desarrollo. Esto representa una alarmante preocupación en el ámbito internacional, pero vemos que aquí, en el Perú, no demanda de mayor análisis, gracias a una economía sólida y a un manejo responsable de los recursos.
En otros aspectos, como lucha contra la corrupción, seguridad humana, cambio climático y reformas institucionales, también se tomaron algunas medidas importantes. Sin embargo, lo fundamental de esta declaración se expresa en el derrotero económico trazado y la forma de hacer frente a la crisis económico-financiera internacional. No hay que olvidar los trascendentales acuerdos firmados con varios países y la apertura de conversaciones para abrir más mercados, como efecto colateral de tan distinguidos visitantes. Sin duda, un balance muy positivo para el Perú y la economía en general.
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