Reconocimiento en la lucha antidrogas
Las recientes declaraciones del representante en el Perú de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD), Flavio Mirella, acerca de que el Perú ha podido reducir los cultivos de coca con mayor consistencia, es un reconocimiento a los esfuerzos del actual Gobierno en esta materia.
El resultado es meritorio aun cuando el contexto internacional ha sido adverso para luchar contra las drogas. La aplicación del Plan Colombia I y II, desde hace ocho años, obligó a los traficantes a trasladar sus cultivos a los países vecinos. El Perú se perjudicó con dicha medida. Además, el narcotráfico se ha vuelto un fenómeno más complejo en estos últimos años.
La globalización ha ayudado a “tercerizar” los servicios y ocurre el fenómeno de la “des-territorialización” del tráfico de drogas. En otras palabras, la producción, procesamiento y distribución cambian de espacio geográfico con gran facilidad.
Otro de los aspectos del narcotráfico que amenaza al Perú es la aparición de miembros de cárteles mexicanos de la droga –Sinaloa, Tijuana, el Golfo y Juárez–, que incluso han asesinado a jueces peruanos. Asimismo, hacen de las calles de Lima el campo de resolución de sus disputas internas a través de asesinatos.
Pero el Perú no solo ha disminuido los cultivos de coca. También demuestra una extraordinaria voluntad política para combatir directamente a los traficantes de drogas. Según cifras de la Dinandro, si en 2006 se decomisó 203,026 kilogramos de insumos químicos que se utilizan para la elaboración del clorhidrato de cocaína, en 2008 esta cifra superaría los 467,506 kilogramos.
Por otra parte, la destrucción de laboratorios de pasta básica se incrementó de 707 a 1,185 de 2006 a 2008. Lo mismo sucedió con los laboratorios de clorhidrato de cocaína destruidos, que aumentó de 11 a 19 en el mismo tiempo.
Como lo han reconocido las instituciones más especializadas en el mundo de la lucha contra las drogas, el Perú está impulsando cambios para tener un sistema judicial eficiente y seguir combatiendo el lavado de activos de los más grandes narcotraficantes en el país.
Esperemos que estos grandes avances sean considerados por la Unión Europea y los Estados Unidos al momento de establecer sus presupuestos para continuar combatiendo esta plaga. Ante la amenaza de un narcotráfico globalizado se requiere de una respuesta globalizada. |