Voluntad pacífica y amistosa
El presidente de la República, Alan García Pérez, dijo ayer que con la presentación de la memoria que sustenta la demanda de delimitación marítima contra Chile, ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya (CIJ), se ha ratificado nuestra voluntad pacífica y amistosa con el país vecino del sur y se ha confirmado la intención peruana de fortalecer las relaciones entre ambos pueblos.
Por ello, es oportuno atender la convocatoria hecha por el Mandatario a todos los peruanos: mantener la serenidad en la espera del fallo histórico, el cual, sin duda alguna, dará la razón al país por ser de justicia, habida cuenta de que los argumentos peruanos están debidamente sustentados en la referida memoria presentada ayer por el embajador Allan Wagner Tizón, agente peruano ante la CIJ. Este trascendental hecho debe estimular los sentimientos de unión y reivindicación de todos los compatriotas.
En este sentido, el ministro de Relaciones Exteriores, José Antonio García Belaunde, resaltó el gran interés del Perú por preservar la paz y la integración con Chile, en especial, y con toda la comunidad internacional, en general. Toda vez que el haber recurrido a la máxima instancia judicial supranacional para resolver esta controversia, no es ningún acto inamistoso ni mucho menos belicoso. Por el contrario, es el canal que asegura la paz y la justicia establecido por el Derecho Internacional Público (DIP).
Asimismo, el canciller ha manifestado que todas las fuerzas políticas estarán debida y oportunamente informadas sobre los pormenores del avance de este proceso contencioso, que estará con carácter confidencial hasta concluir la fase escrita. Puesto que la oral ya es de conocimiento público.
La memoria contiene una detallada exposición de los elementos de hecho y de derecho que fundamentan la demanda presentada por nuestro país el 16 de enero de 2008. Ésta contiene las peticiones que se formulan ante la CIJ para salvaguardar y hacer efectivos los derechos del Perú sobre su dominio marítimo. El Perú, también, ha solicitado que esta Corte reconozca los derechos soberanos exclusivos sobre el área de nuestro mar que se extiende más allá de las 200 millas del territorio de Chile y que éste considera alta mar.
Por todo ello, hay que conservar la calma y mantenernos unidos mientras se desenvuelve el proceso de la demanda en la CIJ. Asimismo, debemos confiar en nuestra Cancillería y desterrar cualquier sentimiento de encono contra Chile, puesto que en los últimos años se han tendido diversos lazos de amistad y de cooperación económica.
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