Acuerdo. Cita de Puerto España renueva el camino para alianza entre Estados Unidos y América Latina
Cumbre sentó las bases para
nueva etapa de entendimiento
Balance es positivo, pese a que declaración no fue por unanimidad
34 dignatarios se comprometen a lucha contra crimen organizado
La Quinta Cumbre de las Américas, que concluyó ayer en Puerto España, capital de Trinidad y Tobago, puso de manifiesto el acuerdo para empezar una nueva era en las relaciones entre América Latina y Estados Unidos, pese a que la declaración final no logró la unanimidad de los 34 líderes participantes.
La cumbre concluyó con el calificativo de “histórica”, porque ha marcado un punto de inflexión en las relaciones entre EE UU y América Latina, gracias a los buenos augurios llevados hasta Trinidad y Tobago por el presidente Barack Obama.
Al término de la cumbre, el presidente de México, Felipe Calderón, aclaró que la declaración se aprobó por consenso, no por unanimidad, al destacar que lo más importante fue el espíritu de franqueza.
Los presidentes americanos se comprometieron a combatir “todas las formas del crimen organizado”, incluyendo el narcotráfico, el terrorismo, el tráfico de personas y los crímenes tecnológicos, se precisa en la declaración final.
La Declaración de Compromisos de Puerto España fue rubricada por el primer ministro de Trinidad y Tobago, Patrick Manning, en representación de los líderes asistentes
En su discurso de clausura, Manning reconoció que la declaración final no tuvo la aprobación plena de los países asistentes, y que algunos gobernantes expresaron ciertas reservas sobre algunos temas.
“Este es un marco de negociación. Lo que significa que es poco probable que ningún país salga con todo lo que quiere”, subrayó.
En tal sentido, explicó que se ha decidido adoptar el documento y reconocer que no hay unanimidad, aunque si consenso en el tema.
“Lo importante
fue el diálogo
y la franqueza”
El presidente hondureño, Manuel Zelaya, también restó importancia a que no se alcanzara la unanimidad, porque “la firma no es exactamente lo más importante, sino el diálogo que se establece”.
Zelaya y sus colegas de El Salvador, Elías Antonio Saca, y de Guatemala, Álvaro Colom, coincidieron en que el presidente de EE UU se mostró dispuesto a analizar una reforma migratoria,.
El nicaragüense Daniel Ortega fue el más crítico y mantuvo sus reservas, aun así disculpó a Obama: “Es el presidente de un imperio que tiene sus reglas, él no puede cambiarlas”, dijo.
Venezuela, Brasil, Bolivia y Nicaragua fueron algunos de los países que expresaron sus reservas a la declaración por motivos relacionados con la crisis financiera; pero sobre todo porque Cuba no integra la OEA.
Los integrantes de la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba) –Venezuela, Cuba, Bolivia, Nicaragua, Dominica y Honduras– habían anunciado su intención de no firmar la declaración, en protesta por la ausencia de Cuba y por discrepar sobre las recomendaciones para afrontar la crisis económica y financiera global.
Otro momento histórico
“La Declaración de Puerto España es un documento que se negoció hace casi dos años y en su momento la situación económica mundial era muy diferente. Por tanto, no refleja cabalmente estas circunstancias por el momento en que se negoció”, recalcó el primer ministro de Trinidad y Tobago, Patrick Manning.
Afirmó que los gobernantes expresaron su preocupación por la necesidad de colocar recursos en instituciones de desarrollo, especialmente en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Puntos clave
1 Los temas clave de la discusión durante la cumbre fueron la necesidad de capitalizar el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para afrontar la crisis global con otras herramientas.
2 Ver la forma de hacer regresar a Cuba al seno de la OEA, propuesta que quedó pendiente; así como mejorar la situación en Haití, dijo el primer ministro de Trinidad y Tobago, Patrick Manning.
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