ECOLÓGICO. EN LAMAS, SAN MARTÍN, NATIVOS Y COLONOS COSECHAN UNO DE LOS MEJORES CAFÉS ORGÁNICOS DEL MUNDO
Aroma al natural
Dejaron cultivos ilícitos para sembrar cafetos sin usar químicos
Producción la venden por adelantado a mercados internacionales
Walter Carrillo Sánchez
wcarrillo editoraperu.com.pe
[Tarapoto] Era un día de fiesta para los pobladores de la etnia chancas motilones. Estaban vestidos con sus tradicionales trajes rojos y negros con bordados, como los usaban sus antepasados preincaicos, para recibir a una delegación de italianos que había cruzado el Atlántico y viajado hasta la selva de San Martín a fin de conocer a los hombres que cosechaban el mejor café orgánico del mundo.
Después de llegar a Tarapoto, seguir hasta Lamas y, luego, continuar por una trocha carrozable hasta la comunidad de Alto Shamboyacu, los italianos, liderados por Andrea Muccioli, presidente de la Misión San Patrignano, organización líder en la rehabilitación social de drogodependientes en Italia, se reunieron por fin con los pobladores. Habían sido invitados por el presidente de Devida, Rómulo Pizarro, a conocer esta realidad peruana.
Mujeres, hombres y niños los recibieron en el local comunal. El apu y presidente de la comunidad, Bolmer Salas, narró las peripecias que vivió la comunidad en las décadas de 1980 y 1990 por culpa del terrorismo y el narcotráfico, que la impulsaban a sembrar coca en esta región del país.
A partir de la década de 1990, la brusca caída del precio de la hoja de coca y las acciones realizadas por el Estado contra los grupos subversivos y el narcotráfico la alentaron a decidirse por el café, cacao, caña de azúcar, entre otros.
“Al principio, no se tenía mucha fe en este cultivo, pero el clima especial que tiene la zona ayudó mucho en la decisión de cambiar los cultivos ilícitos por los lícitos”, revela el líder de los nativos a los italianos, que escuchaban atentos las narraciones comunales.
En 1999, dieron el gran salto en sus vidas. Ese año, 56 ex cocaleros, entre ellos varios de la comunidad de Alto Shamboyacu, formaron la Cooperativa Agraria Cafetalera Oro Verde Ltda., con el auspicio del Programa de Desarrollo Alternativo de las Naciones Unidas para la Fiscalización Internacional de Drogas (PNUFID/UNOPS) y la entonces Contradrogas, hoy Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida).
Proceso
Luego de los discursos y el regalo de una ofrenda chanca al líder visitante, los llevaron a conocer el centro de acopio y secado de café, que les costó 70 mil dólares. Después, los condujeron a los sitios especiales donde hacen reposar el café.
“Hemos alcanzado el grado de excelencia. Nosotros no utilizamos ni un gramo de insecticidas o abonos químicos en las chacras. Todo es natural y orgánico. Por eso, su buen sabor y olor”, afirma Salas.
Por las características especiales del cultivo y por el clima apropiado, obtuvieron un café de origen denominado Shamboyacu, elogiado en todos los mercados internacionales. Canadá, uno de los compradores internacionales de este tipo de café, les pide cada año mayores envíos del aromático grano.
Andrea Muccioli, al verificar los estándares de calidad y la implementación de los cultivos alternativos en lugares donde antes se sembraba coca, señaló que en Europa existe gran cantidad de personas que no creía en la posibilidad de implementar un programa de desarrollo alternativo en el Perú. “Hoy, he conocido la experiencia de ustedes y veo que es un éxito”, asevera.
Señala que su fundación ayudará a contactar a los comuneros, mediante su cooperativa, con otros potenciales clientes en Europa, con el objetivo de continuar impulsando los cultivos alternativos. Un fuerte apretón de manos entre el italiano y el dirigente chanca selló el pacto de colaboración.
Cooperativa se hizo a pulso
Mucha agua ha pasado bajo el puente. De los 56 socios iniciales de la cooperativa, ahora son mil 200. Todos ellos cosecharán este año más de dos toneladas de café orgánico de la mejor calidad para enviarlo a Estados Unidos, Europa y Canadá.
El gerente de la cooperativa Oro Verde, Hiderico Bocangel, señala que en Alto Shamboyacu se siembran 225 hectáreas de cafetos y dos mil hectáreas en otras zonas de las provincias de Lamas y El Dorado, siguiendo los mismos estándares de cultivo y cosecha. En la actualidad, la cooperativa cuenta con tres plantas de acopio y tratamiento de granos especiales. Cada una tiene un costo de 70 mil dólares.
“Estamos buscando apoyo financiero, a fin de instalar otras 17 plantas en diferentes zonas de producción y aumentar nuestra cuota de café orgánico en el mundo”, afirma Bocangel. En Lamas, la cooperativa acaba de instalar una moderna tostadora para obtener productos agregados y tener mayores ingresos económicos.
Indica que la crisis internacional no afectará el precio del café. “Cada año, aumentamos las exportaciones del grano, y todos los años nos piden mayores envíos. Vamos poco a poco, para no perder la calidad del café que nos ha costado esfuerzo posicionarlo en los mercados internacionales”, agrega.
En los planes de la cooperativa se encuentra también conseguir apoyo financiero para enriquecer las tierras agrícolas con abonos naturales y ampliar las hectáreas de cafetales. “La mayoría de los agricultores tiene dos hectáreas, pero queremos ampliar estas cantidades”, manifiesta.
Utilidades
Cada agricultor obtiene
ventas entre 25,000 y 30,000
nuevos soles anuales. La
cooperativa le suministra los
recursos financieros a bajo interés.
La productividad en estosámbitos llega hasta 30 quintales
por hectárea, gracias a las
buenas prácticas agrícolas
implementadas por la cooperativa.
Se paga al socio el mejor
precio posible, según
la calidad, y lo involucra en
el negocio internacional del café
y lo prepara para el manejo
empresarial.
Datos
La cooperativa ha ganado diversos premios al mejor café. Fue finalista en el primer encuentro Cafés de Calidad del Perú y su calidad ha sido reconocida
por la Asociación Peruana de Cafés Especiales (Apecafe), patrocinados por la Specialty Coffee Association
of America (SCAA).
El café se cultiva bajo sombra en altitudes de 1,000
a 1,500 m.s.n.m., con buenas características climáticas, destacando el aroma.
El 50% de la población
asociada a la cooperativa
pertenece a la etnia nativa
denominada “los chancas motilones”,
descendientes de la cultura interandina
preincaica, y cuya existencia
cultural data del año 1400 dC.
El otro 50% son migrantes de la zona andina norte del Perú, compuesto por una población de ex cocaleros que se encuentran en la zona desde las décadas
de 1980 y 1990.
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