El consumidor no estará desprotegido
Como corresponde a un Estado moderno, el Perú pronto contará con un Código del Consumidor, conjunto de normas que regirá en el marco de las leyes del mercado, pero que protegerá a los ciudadanos de abusos y excesos en los precios de los bienes y servicios, como viene ocurriendo hasta ahora.
La comisión técnico-jurídica, de alto nivel, que se encargó de elaborar el anteproyecto del nuevo código, estuvo presidida por el doctor Walter Gutiérrez, decano del Colegio de Abogados de Lima, quien precisó que el mencionado código no afectará a los empresarios del país y que, por el contrario, consolidará el modelo económico con nuevas normas que protegerán al público ante posibles abusos.
En plena sesión del Consejo de Ministros, el miércoles pasado, el presidente de la República, Alan García Pérez, felicitó a los integrantes de la comisión por el trabajo profesional realizado y expresó su confianza en que este conjunto de disposiciones termine con los abusos diarios que sufren los consumidores en los sectores comercial y de servicios.
Tanto el Jefe del Estado como los especialistas en la materia han coincidido en puntualizar que el Código del Consumidor no atentará contra la ley de la oferta y la demanda, del libre mercado, ni la distorsionará, sino que cautelará los intereses del público respecto a la calidad y costos de los bienes y servicios que se adquieren y los costos correspondientes.
Se han señalado ejemplos muy claros en que los ciudadanos son objeto de evidente abuso por parte de algunos empresarios y comerciantes, como es el caso de los servicios de transporte interprovincial, cuyas tarifas se elevan abrupta e injustificadamente, hasta cuatro veces más de lo normal, en los días denominados “feriados largos”.
Aquí no solamente se atenta contra le economía del pasajero, sino que se desalienta el turismo en vez de incentivarlo; por consiguiente, los efectos son contraproducentes para el mismo comercio.
El anteproyecto también ha recogido los reclamos de la ciudadanía en torno a la necesaria transparencia que debe existir en los créditos para consumo y los bancarios
Por ejemplo, propone que la tasa de interés bancaria sea efectiva anual, fijada sin elementos adicionales que puedan confundir al consumidor con cargos, portes y sobrecargos.
Si bien los bancos continuarán disponiendo de total libertad para definir su tasa o precio del préstamo, tiene que existir transparencia total en las condiciones de la operación.
Otro tanto sucede con los servicios educativos, de salud, seguridad y calidad de los alimentos, entre otros.
Las personas naturales y jurídicas vinculadas con la materia tendrán oportunidad de hacer llegar sus aportes en los próximos quince días, tomando como base el anteproyecto publicado ayer en el Diario Oficial El Peruano. |