Los riesgos del proteccionismo
Mientras el Perú es reconocido en el mundo como país líder en crecimiento económico, confiable y seguro para las grandes inversiones, y se elogian sus extraordinarios avances en la lucha contra la pobreza y el desempleo, existen aún riesgos en nuestro aparato productivo.
Sus asechanzas deben ser tomadas en cuenta en esta hora de grandes decisiones hacia el futuro.
Uno de esos peligros, que a veces se presentan como tentadores cantos de sirena, es el proteccionismo y, junto a él, también surgen voces, felizmente aisladas, que reclaman más gasto público y la recaudación de menos impuestos, entre otros planteamientos contraproducentes.
Tal parece que a quienes alimentan estas exigencias no les han servido las duras experiencias que hemos vivido los peruanos, cuando fuimos golpeados por severas crisis y nuestra economía estuvo entrampada en el círculo vicioso del subdesarrollo y la recesión.
A estas preocupaciones respondió el ministro de Economía y Finanzas, Luis Carranza, en su exposición realizada en el marco de la Conferencia Anual de Ejecutivos (Cade), que se desarrolla en Arequipa.
En ese importante foro ha llamado a la reflexión a algunos líderes empresariales que plantean, sin fundamento valedero, modificaciones en el manejo de la macroeconomía y las estrategias del mercado, las que pueden socavar, a la postre, las bases del sólido edificio que estamos construyendo los peruanos con tanto sacrificio y emprendimiento.
“Escuchamos a importantes líderes empresariales –ha expresado el titular de Economía– decir que el Banco de la Nación debería intervenir dinámicamente, otorgando créditos a las empresas.”
En este punto, recordó que fueron, precisamente, los malos créditos otorgados por la banca de fomento los que generaron en nuestro país déficit fiscal e inflación.
“Hay que recordar el pasado de nuestro país, para no repetir los mismos errores”, manifestó y, en alusión retrospectiva a nuestra historia, dijo: “Parece que no hubiéramos aprendido la lección del guano”.
Ha señalado bien que uno de los pilares en los que se sustenta el crecimiento económico del Perú es el cambio en el manejo macroeconómico, que ha permitido tener una inflación baja, bajos niveles de deuda, certidumbre y acceso a financiamiento con menores tasas de interés.
El ministro Carranza también subrayó que otra viga maestra de nuestro resurgimiento económico y social es la apertura comercial, con la cual hemos asumido el desafío global, histórico, de la libre competencia.
“No debemos tener miedo a competir”, recalcó el ministro Carranza, y ha instado a que en cierto sector empresarial se desista de exigir medidas proteccionistas con los aranceles, con el único fin de mantener un mercado cautivo, cerrando así las puertas a la creatividad y a la competitividad.
La coyuntura transitoria de bajo crecimiento –pero con cifras y resultados positivos– no puede dar pábulo a pretensiones interesadas que solo pueden favorecer a grupos y personas, pero que perjudicarían a todos los peruanos. |