Jueves, 27 de noviembre de 2014. Año de la Promoción de la Industria Responsable y del Compromiso Climático

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DE NIÑOS TRABAJADORES A PROFESIONALES
Educación para crecer
La investigación demuestra que los niños trabajadores pueden salir adelante con motivaciones personales, talleres de arte que fortalezcan su autoestima y programas sociales bien enfocados.
Una adolescente que no tenía absolutamente nada se vino cargando a su hermanito. Los dos solos llegaron a Lima para vender el único capital que poseía ella: sus cabellos. Le pagaron 150 nuevos soles.

 La doctora Giselle Silva Panez y su equipo han escuchado decenas de estas historias a ex niños trabajadores, que soportaron condiciones duras, pero años después estudian carreras técnicas o profesionales.

Ellas y ellos, que en su niñez robaron horas al juego y al estudio para ser obreros de fábricas, ayudantes de panaderías, recicladores, pastores, campesinos, ayudantes de empleados domésticos, vendedores ambulantes, no son anónimos: tienen sueños y quieren salir adelante, como cualquier otro chico de su edad. 

 Niñas y niños, que vivían en la mayoría de casos en viviendas inadecuadas, con niveles de hacinamiento, sin servicios higiénicos con desagüe, en condiciones iguales a miles de niños hoy en día, desarrollaron la resiliencia. El psicólogo alemán Friedrich Lösel define la resiliencia como “la capacidad humana de sobreponerse a la adversidad y desarrollarse adecuadamente, lograr resultados positivos a pesar de las dificultades y de encontrarse expuesto a riesgos significativos”.

Silva, autora del estudio Del trabajo infantil a la educación superior (2014), explica que en estos chicos “la percepción de la pobreza es muy realista, ya que han vivido en la pobreza extrema. Ser pobre va más allá de solo carecer de recursos económicos, es no poder acceder a la tecnología y no poder sentirte feliz, no poder acceder al bienestar”.
 
La visión de progreso

Y de sus experiencias escolares, los ex niños trabajadores recuerdan solo a sus profesores referentes, aquellos que creían en ellos y trabajaron en su autoestima.
 “Para que la persona progrese se tienen que sumar dos aspectos: depende de su voluntad, de no desfallecer y de la plataforma de los programas sociales”, recuerda Giselle Silva.

Estos dos factores deben jugar a favor, ya que los niños trabajadores, de acuerdo con los estudios, tienen un promedio de tres años de retraso escolar frente a sus coetáneos. “Entonces te preguntas: ¿cómo hacen estos chicos? Persisten, sobre todo; algo les motiva, poseen una visión del futuro desde chiquitos. Pero no todos tienen visión para persistir en la vida”, opina la especialista.

 Las estadísticas oficiales señalan que más del 95% de los niños peruanos en edad escolar asisten a la escuela, y el número de niños trabajadores está alrededor del 3%. Silva Panez opina que estos niños no cuentan en las escuelas con las plataformas que necesitan.

 “Hablamos de más de 40,000 niños y niñas en todo el territorio nacional, que asisten a escuelas regulares. Carecemos de escuelas para niños trabajadores. La realidad en la que vivimos en el interior del país es que en la zona rural todos los niños trabajan, es una cuestión cultural. Claro que el índice del trabajo infantil ha bajado, pero muy poco, no en la medida del crecimiento económico del Perú”, advierte la especialista. 

 En ese sentido, indica, resulta vital el papel de los programas sociales de oenegés o instituciones que permitan poner en la escuela talleres de música, de arte, de escuelas deportivas; que den incentivos, como mochilas con útiles, bajo ciertas condiciones, por ejemplo, que los padres se comprometan a enviar a sus hijos a estudiar. “De esta manera, también se fortalece el rol de la escuela, que está más dedicada a lo académico, al conflicto de los profesores”.

A los niños y niñas eso les permite ser conscientes de sus habilidades y fortalezas, y continúan progresando. O como puntualiza Silva: “Soy consciente de mis habilidades, y con la educación puedo seguir avanzando. El arte y el deporte ayudan muchísimo. No es que los chicos van a ser artistas, pero expresan, se relacionan con la estética y se hacen más humanos”.
 
Mirar a la familia

Para la especialista, hoy en día el país pasa por una etapa “con políticas públicas interesantes”. “En general, las políticas sociales sí están pensadas en la primera infancia, pero hay un vacío en las políticas para la familia. Necesitamos fortalecer los tejidos familiares”, recalca, mirando los índices de maltrato infantil, de violencia de la pareja, de hombres que dejan a sus hijos, de más del 20% de mujeres que crían solas a sus vástagos. Inclusive de la seguridad ciudadana.

 Los 41 ex niños trabajadores que hoy cursan la educación superior o son profesionales participaron de la investigación Del trabajo infantil a la educación superior porque se sienten identificados con los menores en su condición y tienen una necesidad de retornar, de enseñar lo aprendido. Quieren devolver y retribuir a sus padres, a sus hermanos.

Cuenta Silva que muchos de los participantes concuerdan en un sueño: crear algún día una casa o un programa para menores trabajadores o simplemente agasajar a un niño trabajador, hacerlo feliz por un día en un parque de diversiones, regalarle ropa, robarle una sonrisa.

Estado por los niños

Desde 1993, el Estado trabaja con los educadores de la calle, que buscan a los niños, niñas y adolescentes trabajadores en los espacios donde laboran. Junto con ellos, sus familias y la comunidad procuran que los niños disminuyan su permanencia en la calle y que vuelvan a estudiar. Los educadores de la calle dependen actualmente 
del programa Yachay, a cargo del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables.


Educación emocional

Giselle Silva considera que en los colegios se debe trabajar en la llamada “educación emocional”, que busca impartir a los estudiantes la gestión de sus propias emociones, su capacidad de relacionarse con los demás, el descubrimiento del país que habitan. La “educación emocional” es un concepto explorado en las escuelas de ciudades de España, Estados Unidos e Irlanda. En el caso peruano, Fundación Telefónica trabaja un piloto en algunos colegios exitosos. “Se trata de hacer educación para la ciudadanía y, en lo más básico, ver cómo controlas tus impulsos; se relaciona con los valores y el autoconocimiento para tener habilidad. Los profesores también deben trabajar su problemática emocional, revisar sus vínculos, superar los conflictos; no lo van a poder hacer a través de impartirles esa posición. Se necesita una educación y una apuesta por la familia”.

LO QUE DEBEN
BRINDAR LOS PADRES 
A SUS HIJOS

Nutritivos
afecto, cuidados y estimulación

Alimentación biológica, sensorial, afectiva, social, ética y cultural. Brindan seguridad y aseguran la maduración biológica, psicológica y social del niño.

EDUCATIVOS

Apoyo y estímulo, retos para estimular los logros, acompañados por reconocimiento y gratificación.

Ayuda y compromiso del adulto para aprender los límites, normas y reglas del comportamiento social adecuado, el control de las emociones.

PROTECTORES

Protección de los hijos de los contextos externos que pueden dañarlos o alterar su proceso de maduración, crecimiento o desarrollo.

SOCIALIZADORES

Contribución a la construcción de la autoestima y la identidad del niño.

ProMOCIón de la resIliencia

 Brindan capacidades y motivación para hacer frente a las adversidades.

Ofrecen una buena relación que despierta en el niño una actitud positiva hacia sí mismo.



DATOS

Los casos del estudio Del trabajo infantil a la educación superior provienen de Chiclayo, Piura, Trujillo, Lima, Huancayo y Puno.

60% de los jóvenes ha optado por carreras técnicas y el resto por carreras universitarias. Entre ellas: ciencias económicas y administrativas, ingenierías, profesionales y técnicas de salud, gastronomía, entre otros.
En el 65% de los casos, los padres de estos chicos solo tenían educación primaria; el 19%, una media de 7 hijos.

Por medio del programa social Pro Niño, de Fundación Telefónica, Silva se conectó con ex niños trabajadores. 
Se hicieron talleres y encuestas para saber lo que piensan.




Publicado: 09/04/2014
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