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LUIS BAMBARÉN. OBISPO EMÉRITO DE CHIMBOTE
“Es importante que en el país no haya excluidos de ninguna edad”
Entrevista. El obispo emérito de Chimbote, monseñor Luis Bambarén Gastelumendi s.j., ha sido una persona relevante para el pueblo católico y la vida del país. En las siguientes líneas, el prelado, que el 14 de enero cumplirá 86 años, detalla su trabajo social.
Maritza Asencios. masencios@editoraperu.com.pe

Entrevista. El obispo emérito de Chimbote, monseñor Luis Bambarén Gastelumendi s.j., ha sido una persona relevante para el pueblo católico y la vida del país. En las siguientes líneas, el prelado, que el 14 de enero cumplirá 86 años, detalla su trabajo social.

¿Por qué en su diccionario no existen las palabras ‘cansancio’ ni  ‘miedo’?

No tengo cansancio porque trabajo en paz, buscando servir. Además, siempre he tenido mucha actividad física e intelectual. Por ejemplo, el miércoles pasado estuve en la Alameda de los Descalzos durante la serenata por los 100 años del cardenal Juan Landázuri. Él empezó su vida como franciscano en el Convento de los Descalzos, donde hizo su noviciado.

Respecto al miedo, no temo a la muerte. Si Dios nos da una misión, hay que cumplirla con alegría. He sufrido varios atentados y colocaron bombas en mi casa. Sendero Luminoso asesinó a tres sacerdotes de mi diócesis, dos en Pariacoto y otro en el Santa. Un día, celebrando la misa, cuando decía ‘este es mi cuerpo entregado por vosotros, esta es mi sangre derramada por vosotros’, prometí a Dios que entregaría mi vida por Él. Desde entonces, no tenía reparo en ir a sitios peligrosos, pues en esa época muchos pueblos estaban tomados por Sendero. Si no le temo a la muerte, ¿a qué  temeré? Tampoco a los hombres.

Usted fue obispo de los pueblos jóvenes...

–El papa Pablo VI me nombró obispo el 7 de enero de 1967, por lo que pronto cumpliré 46 años. Landázuri tenía mucha preocupación, pues Lima crecía y se registraban grandes invasiones en Comas y Ciudad de Dios. Quería que esas zonas fuesen atendidas por la Iglesia tanto en su hambre de Dios como en el de pan, que significaba educación, salud o alimentación. Que dejen de ser invasores para ser poseedores de sus lotes y construyan sus casas.

Pidió un obispo dedicado exclusivamente a las llamadas barriadas, después pueblos jóvenes. Se designaron así porque en su encíclica Populorum progressio, Pablo VI decía que cada pueblo debía ser autor de su propio desarrollo. Tenían comités para el agua, luz, título de propiedad; entonces los organizamos y elegimos las juntas directivas.

Cuando el general Artola me metió a la cárcel, en 1971, les dije a los pobladores de Villa El Salvador que no eran invasores, sino fundadores de la nueva Lima; y que si Francisco Pizarro tenía un monumento en la Plaza de Armas, ellos deberían tener uno en el arenal. No se aprecia la magnitud de esos hechos porque actualmente las cosas han cambiado, pero antes los pobres eran sospechosos y los que trabajaban con ellos también.

¿Quiénes deben ser la prioridad del Perú de hoy?

–Cuando estuve en el comité de los derechos del niño de las Naciones Unidas, ellos decían que la situación de la niñez era el termómetro de la situación social del país.
 Según datos oficiales del Observatorio de Criminalidad del Ministerio Público, en un año se asesinó a 114 menores, 35% dentro de su propia casa, 25% por su propia madre y solo 10% por personas extrañas. Y según el Ministerio de la Mujer, en un mes se presentaron 3,765 casos de violencia familiar, con 3,360 niñas y 430 niños como víctimas.

¿Qué sucede con la familia?

¿Existe familia? Cada vez son más parejas temporales. La familia es la célula básica de la sociedad y si esta falla, entonces fracasa la sociedad. Estos crímenes significan que los padres no cuidan a sus hijos que están abandonados y, en ocasiones, son los primeros abusadores. Según Unicef, existen 10 millones de menores de edad en el Perú, de ellos seis millones son pobres, más del 50%.

Entonces, actualmente los pobres tienen el rostro de los niños...

–Me gusta la frase. Es importante trabajar por la inclusión, no debe haber excluidos de ninguna edad, mucho menos los niños. Algo debe cambiar en el país, pues no entiendo por qué si hay tantos menores abandonados, Inabif  impide que sean recibidos en el Puericultorio Pérez Araníbar, donde solo pueden ir por mandato judicial. ¿Qué sucede con los niños huérfanos, en extrema pobreza, en alto riesgo? Pues no podemos recibirlos.

¿Cuán importante son los padres en la formación de los hijos?

Fundamentales. Los niños tienen tres escuelas: la familia, el colegio y los amigos. Es esencial lo que recibe en sus  primeros años, cuando sus formadores son el padre y la madre. ¿Cuál es el mejor regalo que pueden darle a sus hijos en esta Navidad? Que sus padres se amen, porque así aprenderán a amar. Si desde pequeños viven en violencia, golpes e insultos, repetirán lo mismo cuando sean adultos. 

Iglesias abiertas

¿La Iglesia católica vive una primavera con el papa Francisco?

Es un sentimiento en el mundo entero y esa palabra –primavera– se oye en todos lados. Uno puede decir muchas cosas, pero su vida puede ser negación de lo que habla. En el caso del Papa, ese siempre fue su testimonio como arzobispo de Buenos Aires. Francisco insiste en que las iglesias deben estar abiertas, no ser burocráticas, sino estar con las personas y familias. Es un estilo nuevo, para mí no porque siempre he vivido así. Debe volverse a vivir el Evangelio.

¿Cómo fue la vida de Jesús? De pobreza. Jesús dice dos cosas importantes: las aves del cielo tienen sus nidos y los animales del campo sus madrigueras, pero el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar la cabeza. Pero de nada sirve el testimonio si no se tiene un corazón nuevo. Por eso dice ‘aprendan de mí que soy sencillo y humilde de corazón’.

Usted siempre recuerda una frase: ‘Quien está acostumbrado a mirar al Huascarán...’

–’Ojos que miran al Huascarán están acostumbrados a mirar alto’. Es una frase motivadora que nos acostumbra a no perdernos en pequeñeces. A veces estamos perdidos en minucias y eso achica el corazón. Hay que tener un corazón abierto a Dios, a la sociedad, a la vida, no encerrarse.

¿Cuál sería su mensaje en estas fechas?

–Deseo una feliz Navidad a todas las familias del Perú. Lo principal es tener una verdadera familia que sea un santuario de amor y vida, donde no exista ninguna forma de violencia.

¿Qué pediría a los medios de comunicación?

–Que dignifiquen a la mujer. La colocan en la primera página de los periódicos, pero la presentan como instrumento de placer, no respetan su dignidad.

El otro lado

Luis Bambarén nació en la ciudad de Yungay, Áncash. Se ordenó sacerdote en Madrid, el 15 de julio de 1958.  A su regreso al Perú, ejerció la docencia y fue subdirector del Colegio de la Inmaculada de Lima entre 1961 y 1964.

Para 1970, con motivo del terremoto que destruyó gran parte de Áncash, el 31 de mayo, es nombrado miembro del comité de reconstrucción y rehabilitación de las zonas afectadas.
 
Fue nombrado obispo de Chimbote el 8 de junio de 1978 y asumió el cargo el 25 de julio del mismo año. Ejerció este obispado hasta 2003, cuando cumplió los 75 años.
 
Entre 1996 y 1997 fue secretario de la Conferencia Episcopal Peruana (CEP). En febrero de 1998 fue elegido titular del Episcopado.




Publicado: 24/12/2013
“Respecto al miedo, no temo a la muerte. Si Dios nos da una misión, hay que cumplirla con alegría. He sufrido varios atentados en mi casa.”
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