Sábado, 26 de julio de 2014. Año de la Promoción de la Industria Responsable y del Compromiso Climático

Tipo de cambio: US$ Compra S/. 2.784 US$ Venta S/. 2.787
Niñez y desarrollo
A un año de la aplicación del Plan Nacional de Acción por la Infancia y la Adolescencia 2012-2021, el gobierno del presidente de la República, Ollanta Humala Tasso, ha ratificado que la atención a los niños y niñas del país tienen suma prioridad en la agenda para el desarrollo nacional.

Los logros positivos de dicho plan, que están a la vanguardia en América Latina, han sido reconocidos por los organismos que conforman el sistema de las Naciones Unidas, los que, además de cooperar directamente con los gobiernos de la región, realizan una permanente evaluación global de los avances y dificultades en el cumplimiento de las Metas del Milenio.

Recientemente, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) dio a conocer que el Perú es el país que más ha avanzado en la reducción de la desnutrición infantil.

Otros organismos y programas también han reconocido que el Perú destaca por sus logros en la disminución de la pobreza, la escolaridad y otros factores fundamentales para el desarrollo de nuestros niños, niñas y adolescentes.

Al presentar ante el Congreso de la República el primer informe sobre la ejecución del mencionado plan, el presidente del Consejo de Ministros, Juan Jiménez Mayor, enfatizó que la atención a la infancia seguirá siendo prioridad en la agenda política del Gobierno.

Manifestó, además, que invertir en la niñez romperá el ciclo de pobreza y la violencia y que contribuirá eficazmente a cerrar las brechas de la desigualdad entre peruanos.
Este es, pues, el quid de la importancia que tiene para un país emergente como el nuestro la atención prioritaria a los infantes.

Un niño, niña o adolescente que recibe una adecuada nutrición en los primeros años de vida, que crece con una buena atención de salud y que recibe una educación básica de calidad será una persona apta para realizarse y abandonar la pobreza.

De igual modo, una niñez y una juventud que han sido bien cuidadas y protegidas se alejan de las actitudes de resentimiento y frustración y, por tanto, no se sienten desiguales o excluidas y no apelan a la violencia y la marginalidad.

En estas condiciones, propiciadas por el Estado, las autoridades nacionales, regionales y municipales, tendremos nuevas generaciones con capacidad productiva y creativa suficiente como para impulsar el desarrollo integral de nuestra nación hacia el denominado Primer Mundo.

En ese mismo sentido, el titular del Gabinete también señaló en el Congreso que con la ejecución del citado plan se busca garantizar los derechos de niños, niñas y adolescentes sobre la base de los convenios y acuerdos internacionales que ha ratificado el Perú, entre ellos la Convención Internacional de los Derechos del Niño, y otros instrumentos.

En esta tarea destacó el ejemplo de las acciones del Gobierno en la cuenca del río Napo para la implementación de este plan, como un modelo específico de articulación multisectorial de atención a la infancia y a la adolescencia en las comunidades indígenas amazónicas carentes de servicios públicos.

En efecto, el éxito de la política del Estado para atender a la infancia depende de un trabajo multisectorial coordinado por los ministerios de Desarrollo e Inclusión Social y de la Mujer y Poblaciones Vulnerables. Desempeñan un papel fundamental, además, los gobiernos regionales y locales.

Un niño, niña o adolescente que recibe una adecuada nutrición en los primeros años de vida, que crece con una buena atención de salud y que recibe una educación básica de calidad será una persona apta para realizarse y abandonar la pobreza.



Publicado: 19/04/2013
Twittear Compartir en Facebook Enviar por email
Conozca nuestro suplementos: