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LOS VAIVENES DE UN GÉNERO QUE MARCA NUESTRA TRADICIÓN
Los giros que dio el waltz
Manuel Acosta Ojeda. Músico y compositor

Nuestra música. El valse criollo que hoy conocemos tiene a sus espaldas una larga historia que se inició en Europa. Se pueden rastrear sus antecedentes en bailes campesinos hasta grandes salones de la aristocracia.
Tengo aproximadamente unos 50 años escribiendo sobre el origen y la evolución del Waltz, cómo es que llega a transformarse en este "tacu-tacu" tan sabroso, que disfrutamos en su máximo esplendor  por los años 40 - 50 y 60. Pero la vida nos enseña que nada está dicho, y que la última palabra tendrá que esperar el juicio final.
Las vertientes de los orígenes del Waltz, como en todo, son variadas. Hablaremos en especial de  La Volta (italiano) o Le Volte (francés), la cual tiene más adeptos. Viene del siglo XVI, y que en un primer momento se tocaba con una especie de Tumba y una flautilla. Con los años se adhirió una guitarrilla y al final una especie de cornete. 

Raíz musical
La Volta era parte de un conjunto de danzas, llamada Gallarda, en cuyo momento el varón cogía del talle a la dama, apretándola a su pecho y haciéndola girar 270 grados  dentro de seis tiempos. Este escandaloso baile fue condenado, y las orquestas que se atrevían a ejecutarla ya no eran contratadas por ser inmorales.
Su origen popular y campesino se impuso e hizo que se convirtiera en una danza independiente. Completamente mal vista por las clases aristocráticas, fue considerada lujuriosa y ofensiva a las buenas costumbres.
De orígenes parecidos, en este caso montañeses de preferencia de Alemania y Austria, se practicaba una danza denominada Landler en el siglo XII y XIII, con giros lentos pero toscos. Cinco siglos después, y luego de varias transformaciones, queda fijo el nombre de Lander, baile rural que llega a conquistar el gusto popular.
El siglo XVIII trae consigo la revolución ideológica, causada por el nuevo pensamiento libertario. Junto con la pérdida del poder político las mencionadas clases pierden su poder económico, mientras que una nueva clase, la Burguesía, emerge incontenible y poderosamente. Señal de Aristocracia era mostrar las palmas de las manos sin una sola callosidad, suaves como la piel de un bebé y olorosas como el más florido jardín.  La indeseable, ignorante y enriquecida clase burguesa, tuvo que ser aceptaba, pues eran los que compraron las tierras, palacios, ganado y demás de los nuevos pobres nobles.

Está transformación social llegó a vincular a estas dos clases sociales, increíblemente opuestas, hasta el extremo del matrimonio. Es en este momento histórico, donde el burgués y su länder, ingresa a los palacetes y a la corte, donde es participe con su nueva familia de pomposas fiestas. La danza se va refinando, pues el despreciado burgués tiene deseos de ser el nuevo aristócrata.

El poder del nuevo dueño hace que el aristocrático Minué desaparezca, empezando el más grande cambio danzario. La sola idea de que un varón tome de la cintura a una dama (y peor que no sea su esposa) y la apriete contra su pecho, dando vertiginosas vueltas, era imposible de imaginar en la época del Absolutismo.

Fragmento  de Callejón de  un solo caño 
Dale con el punta, dale con el taco
Mueve la cintura que se va a acabar

Ahora aprieta fuerte pon tu cara junta
Y dime si hay algo más lindo que un vals

(Escrito por Victoria y Nicomedes Santa Cruz)


Publicado: 09/06/2013
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